ADELANTADOS. “No quiero que digan que el gobernador no quiere que se muevan, pero tendrán posibilidades los que trabajen”. Fue lo que recetó el gobernador Alejandro Moreno en la primera semana del año, en un tema que frecuentemente centra la atención a inicios de cada año. Y sí, sin importar el partido, y ni siquiera la militancia, las aspiraciones electorales a 24 meses de la elección de candidatos a todos los cargos de elección popular.

Desde el 1998, el propio Alejandro Moreno no ha dejado de hacer política, si algún político campechano entiende de aspiraciones es el propio gobernador. Está en derecho, y están en el derecho de hacerlo, y lo hacen.

Hay mucho trabajo por delante y muchas aspiraciones. El problema no es aspirar, la lógica indica que el conflicto es justificar la aspiración. Para los políticos, nada parece más difícil que sustentar una aspiración, mantenerla, alimentarla, hacerla creíble y posible. Es un proceso largo, el tiempo que falta también lo es.

Sería un error salir a convencer hacia afuera sin antes revisar hacia dentro.

Ningún proyecto será adelantado si antes desintoxican y filtran sus procesos con trabajo. Si a la par mantienen y promueven un círculo de confianza donde no exista simulación ni autoengaño. La verdad pocas veces acompaña a quienes aspiran, y poco menos aún a quienes rodean esas aspiraciones.

Tres errores comunes, en la clase política en Campeche, que suele manifestarse de una manera bastante ingrata, son: crear falsas expectativas, buscar destruir todo lo que representa una amenaza interna o externa y encapsularse alrededor de equipos de trabajo que “alejan” a los aspirantes de conocer sus circunstancias reales a corto, mediano y largo plazos.

La lealtad es una premisa sobrevalorada en la política, y existe suficiente evidencia de que por sí sola esta no alcanza para conseguir candidaturas, y en última instancia, tampoco garantiza que se ganen elecciones; es importante crear un equipo leal, pero sobre todo capaz, disciplinado y creativo.

Nadie debería hoy, por cerca o lejos que esté de su partido, de sus presidentes estatales, del gobernador, o del presidente de México, asumir que solo por esta razón “le toca”.

DELEGADOS. En una reunión de trabajo, a puerta cerrada, en un salón de conocido hotel, la coordinadora federal regional, Katia Meave pidió a los diputados de Morena votar en contra de las 11 delegaciones municipales recién creadas. El gobierno federal creó superdelegados federales pero que esta idea se aplicara a nivel estatal pareció poco atractivo a la mayoría de los diputados de Morena en Campeche cuando se opusieron, en lo particular, a la modificación de la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado.

También podría interesarte  Cristianismo: invento revolucionario
El pasado 4 de diciembre el Ejecutivo estatal había presentado una iniciativa en la que fundamentaba que: “La Secretaría de Desarrollo Social y Humano no ha operado de acuerdo con un criterio de desconcentración territorial, por el que, a través de delegaciones en los once Municipios del territorio estatal, se pudiera implementar planes y programas de la Secretaría… Por ello, se propone crear Delegaciones Municipales de Programas para el Desarrollo del Estado de Campeche, que se encontrarán subordinadas jerárquica y orgánicamente a la Sedesyh… Asimismo, para una mejor labor de estas Delegaciones, se propone crear una Coordinación General de Programas para el Desarrollo del Estado de Campeche, la cual se encontrará adscrita a la Oficina del Gobernador”.

En otras palabras, esta es la respuesta del cuarto piso a la modificación de ley promovida y defendida por Andrés Manuel López Obrador durante la campaña presidencial y que entró en vigor el 1 de diciembre de 2018. Antes de concluir el primer período de sesiones, en la última semana de diciembre, fue aprobado con el voto de la mayoría de diputados de Morena en contra.

Parece simple pero no lo es. La modificación no solo agrega un enorme poder real al secretario de Sedesyh, Pedro Armentía, también pretende focalizar la ayuda social a las familias y es un contrapeso al agresivo programa social de Obrador, que pretende ganarse la confianza y los favores de un amplio margen de la población que está en la pobreza. Atendiendo los niveles de pobreza en Campeche, de las cinco carencias que determinan que una familia está en pobreza extrema, la entidad disminuyó en 32 mil familias las carencias, pasando de cinco a tener solo tres carencias, lo que las mantiene en pobreza, pero los despega de pobreza extrema.

El reto de estos programas que se implementarán a nivel federal, estatal y municipal será su eficiencia a pesar del voto de Morena en contra. A juzgar por los hechos, Meave ha reconocido que existe una excelente relación con el ejecutivo estatal, aunque en ocasiones, como es el caso, asuma el criterio de “haz lo que yo digo, y no lo que yo hago”, y en contraste Moreno Cárdenas adopte el suyo propio: “como veo, doy”.

REPERTORIO.
-Le preguntó un colaborador, “¿cuál es la diferencia? ¿cuál es su proyecto?”, y no pudo explicarlo. Así no.
-Alista maletas, aspira ser el Coordinador General de Programas para el Desarrollo del Estado de Campeche, adscrito a la Oficina del Gobernador.
-Una calle separa a la nueva pareja, ella del PAN, él del PRI.