Octubre no sólo es para celebrar la fundación de mi ciudad de nacimiento. No, por desgracia en octubre estamos viendo cada cosa que no sólo horroriza sino que da escalofrío lo que hemos pasado, visto y hasta lo que hoy estamos atestiguando.

Y empiezo por las declaraciones más vergonzantes y vergonzosas que, otra vez, desnudan a Roberto Madrazo y, nuevamente, se exhibe tal cual es: una vergüenza de persona y una lástima como hijo de su padre. Carlos Madrazo volvería a morirse de saber en lo que caracteriza a su vástago. Bien lo decía Elba Esther: ¿tú le crees a Madrazo?

Exhibiéndose, Madrazo dice que “sus” boletas electorales, no las del PRI, la de él cuando fue candidato presidencial, le acreditaban que López Obrador tenía una ventaja sobre Calderón. Falso: precisamente porque las actas de todos los partidos acreditaban que López tenía menos votos, es que se pide el voto por voto y casilla por casilla.

Incluso, el presidente del entonces IFE y la propia encuestadora de López –Covarrubias- acreditan que el triunfo de Calderón fue por un margen de escasos 200 mil votos.

Madrazo, durante la entrevista, va matizando sus aseveraciones y termina diciendo que no se lo dijo a López porque no se lo preguntó y que, en todo caso, tampoco lo hubiera hecho porque “sus” actas estaban incompletas y le faltaban datos. Si, pero no.

El otro escándalo es la portada de Octubre de la revista Hola! donde el más cercano colaborador de López, esos que durante más de 20 años nos dijeron que primero los pobres y criticaban las apariciones presidenciales en esa revista del corazón, nos da detalles de su boda realizada a todo lujo.

Una boda es un tema privado, lo que costó y quien lo pagó es lo de menos. De uno depende hacerla pública.

Lo de más es ver a quienes no mienten, no traicionan, a quienes dijeron que la frivolidad y los fifís no tenían cabida en su gobierno traicionando su palabra y exhibiéndose de frack, esmoquin, y vestidos largos comiendo variedades de langosta en medio de un absoluto lujo. La contradicción total, esa que sigue indignando a los seguidores que narremos y veamos. No maten al mensajero.

Un escándalo más: la futura directora del Conacyt manda una carta al director actual para cancelar cualquier inversión en lo que evidencia que la mujer no tiene idea de cómo funciona esa institución.

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Suspender el Conacyt implicaría perder dinero que ya se invirtió en investigaciones, en becas y demás programas de esa institución porque, asegura, es necesario hacer una revisión absoluta de todos los fondos asignados. Lamentable porque esa institución financia proyectos transanuales y tienen una continuidad.

Sin embargo, lo más lamentable es que la mujer escribe la carta en septiembre pasado como si ya fuera la titular de esa oficina de la que tomaría posesión hasta el primero de diciembre.

Mientras, los escándalos escalan y hay uno que podría afectar severamente a Campeche no sólo porque le quitaría una promesa reiterada en campaña sino que evidenciaría un conflicto de intereses que sólo tendría como objetivo favorecer a los tabasqueños.

Adan Augusto López Hernández, gobernador electo de Tabasco, en una reunión con miembros de la Cámara de la Construcción, les dijo que estaba cancelada la mudanza de Pemex a Ciudad del Carmen y que la paraestatal se instalaría en esa entidad con lo que las dos propuestas sobre energéticos de López Obrador para Campeche, la refinería y las oficinas petroleras, estarían canceladas para la entidad y confirmadas para la vecina entidad.

Uno esperaría que después de 20 años de hacer campaña para ser presidente, López privilegiaría a quienes más necesitan la inversión de la federación no sólo por el daño económico que viven sino también porque la entidad ha acreditado que todas las facilidades se darán para ambos proyectos. De hecho, el gobernador Alejandro Moreno no sólo les ofreció todas las facilidades sino que también les indicó que contaban con él para llevar ambos proyectos al éxito. El tema aún no se define en definitiva.

Aquí será donde campechanos privilegiados por Morena, como Layda Sansores Sanromán, tendrían que meterse a fondo para que su terruño, ese del que su padre fue cacique y los convirtió en una familia poderosa y millonaria, tenga un poco de justicia luego del daño que Pemex significó para los carmelitas y para Campeche.

Layda acreditará que tanto desea gobernar Campeche y si su amor es lo suficientemente grande como para pelearse por los campechanos.

La cuarta transformación pareciera que no termina de empezar y que lo que se ve todavía deja mucho que desear.