Vladimir de la Torre_3

No es la primera vez que, desde su experiencia, el exgobernador Antonio González Curi (1997-2003) interviene para externar su opinión sobre el rumbo que debe seguir su partido.  Tema al que le ha dedicado mucho tiempo desde que siendo gobernador de Campeche vio al PRI perder las elecciones presidenciales del 2000.

Meses antes, en Hecelchakán y ante una visita del entonces candidato presidencial, Francisco Labastida, Antonio había ofrecido un discurso que según testigos lo habría impulsado hasta las más altas esferas del país si Labastida hubiese ganado. Pero Labastida perdió y González Curi se convirtió en el primer gobernador de Campeche que dejaría el poder sin ser recibido por un presidente de su partido sentado en Los Pinos.

En 2002 se opuso categóricamente al juicio político que los priistas hacían al expresidente Ernesto Zedillo, para expulsarlo del partido. Institucional hasta la médula, Curi defendió que sería un error linchar al mandatario por los resultados del PRI en la elección del 2000.

Antonio se convertiría, tres años después, en el primer gobernador campechano que tendría injerencia en la elección de su sucesor.

Muchas interpretaciones tiene aquella convención de delegados del 24 noviembre  del 2002 cuando más del 80 por ciento de los votos fueron contabilizados a favor de Jorge Carlos Hurtado, traducida en julio del 2003 como la elección más reñida de la historia electoral de Campeche.

Antonio se alejó de la política y reapareció como columnista del periódico El Universal. En un par de columnas expresó el papel del Revolucionario Institucional hacia el interior y como partido opositor en México en los tiempos del panismo federal.

Diez años después de terminar su gubernatura con defensores y detractores de su estilo de gobernar, Antonio fue convocado en 2013 para unirse al gobierno federal de Enrique Peña Nieto como coordinador del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal. Allí se mantuvo durante tres años y desde ahí mantuvo una red de exgobernadores con los que se reúne con frecuencia hasta la fecha.

Este sábado en una reunión con exlegisladores priistas, en la sede del PRI,  Curi hizo uso de la palabra para dar su opinión sobre el proceso electoral del 2018.

Fue duro hacia dentro y hacia fuera, y usó términos pocos usados desde el oficialismo para describir la situación de su partido.

Compartió una reflexión en la que defendió al priismo profundo y no “desechable” desde el que se busca hacer política y gobierno desde el centro del país y que no ha tenido repercusiones positivas para su partido en las elecciones pasadas y que serán un desafío para las presidenciales del 2018.

Llamó a no subestimar el avance de la izquierda con quien, dijo, el PRI se ha identificado más que con la derecha desde su fundación.

La realidad  contradice su postulado. El PRI y el PAN han co-gobernado conscientemente este país desde 1988 y ambos partidos alternadamente han tejido las plataformas y escenarios para excluir a las izquierdas en todas sus versiones. Izquierdas que no logran progresar desde sus entrañas y que parecen descontextualizadas ante escenarios bastante apetitosos en términos políticos.

En cinco elecciones presidenciales la izquierda mexicana ha logrado impulsar solo a dos candidatos presidenciales, Cárdenas y Obrador han sido los únicos que han rozado la silla de Los Pinos. Obrador, puntero electoral según todas las encuestas, va a su tercera elección. En suma dos candidatos en 30 años.

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Justo lo exótico que representa un gobierno de izquierda en la presidencia es lo que impulsa a Obrador ante el electorado. Nadie puede advertir el desenlace que tendría para el país ese escenario porque ha sido una oportunidad negada en las últimas cinco presidenciales. Obrador es una carta por sí solo, pero las circunstancias lo han fortalecido más. Si Vicente Fox impulsó políticamente al tabasqueño con el intento de desafuero del 2005, Peña no lo impulsando menos con los desatinos de su gobierno y lo positivo de su administración se perdió en una telaraña de errores de comunicación.

El PRI del 2018 no es el PRI de Antonio del 2003, pero tiene razón el exgobernador: “las ocurrencias con las que han gobernado desde el centro del país” poco han ayudado a mantener el capital político que necesitan para ver la luz al final del camino. Algunos ilusos vieron la declaración de Antonio como un rompimiento con su partido. Poco común fue, pero advertir eso es desconocer la política.

El PRI no tiene perdida la Presidencia, varios escenarios pudieran mantenerlos con la Banda Presidencial pero depende a quién decidan impulsar para buscar la silla del águila.

FIN.

Tras más de 20 años, llegó el fin de una era del líder de la CTM, Francisco Hass Palomo. Tomó su lugar Wilgen Hernández Cherres, exsecretario particular del diputado Freddy Martínez cuando era Secretario Técnico del PRI en los tiempos (2009) en los que Alejandro Moreno era presidente del partido, y más recientemente agregado de la Secretaría de Gobierno del Estado bajo las órdenes de Carlos Miguel Aysa.

Le tomó protesta Moreno Cárdenas, que aprovechó la oportunidad para  dejar postura clara sobre lo que representa su partido: “La primera fuerza política de este país es el PRI, la mayoría de gobiernos estatales los tiene el PRI, la mayoría de presidentes municipales los tiene el PRI, la mayoría de Congresos locales los tiene el PRI, y tengan claro que no nos confiamos, el PRI, el PRI sabe ganar, el PRI sabe perder, pero el PRI sabe más levantarse y ponerse de pie y ganar la presidencia de la República en el 2018.”

Agradeció al presidente Peña Nieto su ayuda a Campeche y reiteró que este año será de inversiones históricas para la entidad.

Alejandro improvisó su discurso ante su excompañero de bancada, como diputado federal y senador,  el líder cetemista Carlos Aceves del Olmo, quien utilizó él término “ahijado” para referirse al gobernador campechano.

Hace semanas Golpe de Timón adelantaba que antes de junio varias organizaciones del PRI tendrían renovaciones antes de iniciar el proceso electoral en septiembre próximo. Todavía falta.

REPERTORIO.

-Abogado de la defensa de exfuncionarios era asesor del Tribunal Superior de Justicia de Chiapas.

-Diputados Sandra Sánchez y Silverio Baudelio Cruz y el regidor Jorge Nordhausen levantan la mano para buscar alcaldía de Carmen.

-Dirigente del PRD (bastante bruto) dice que exgobernador se va a Morena.