Cuando mañana el gobernador de Campeche, Alejandro Moreno Cárdenas entregue el Tercer Informe de Gobierno, y más tarde dirija un mensaje en el Centro de Convenciones, iniciará la segunda parte de su mandato. Comienza la etapa decisiva de administración que cerrará círculos por los próximos tres años.

Ante un escenario político inédito, además de rendir cuentas de su administración enviará un mensaje político que acaparará la atención porque delineará el camino que seguirá su sexenio y será útil para leer su posición ante la nueva realidad del estado y del país. Moreno ya dio señales: “hay mucho trabajo por hacer, y mucha gestión que realizar”, declaró a la prensa hace una semana haciendo un balance del Campeche que viene.

No lo dijo, pero lo hizo, puso el ejemplo, y fue, se paró delante de Andrés Manuel López Obrador y le hizo saber que contaba con Campeche; que ayudaría al próximo gobierno en concretar sus proyectos y que esperaría a que el gobierno federal sea recíproco con Campeche. Con un alcalde del PES, dos alcaldes de Morena y dos del PAN, el mensaje implícito es para ellos. En otras palabras, que guarden sus discursos de trinchera de la campaña, y que toquen las puertas y gestionen a favor de sus municipios.

La previsible narrativa de alcaldes de oposición de “el gobernador no me ayuda”, o “la federación no ha liberado los recursos”, se evaporará rápido en un contexto nacional que será difícil para la administración pública tal como la conocemos hoy. No será fácil para Obrador, ni para los gobernadores, ni para los alcaldes; lo que han prometido en la última campaña no es poco, y cumplir, necesitará mucho más que buenas intenciones o el argumento fácil de repartir culpas.

Este domingo Moreno Cárdenas entró al Centro de Convenciones para revisar personalmente la organización y protocolo del evento, y hacer un simulacro de su informe. Según testigos, revisó todo a detalle, y ensayó lo que sería su rendición de cuentas para medir tiempos y hacer ajustes, pero se reservó de practicar el mensaje político, se reservó para mañana el mensaje político.

Se mostrará el ritmo al que van las obras iniciadas y se hará un balance de con énfasis en los resultados obtenidos en los ejes 1 y 4, sin duda, los ejes más fuertes de los tres primeros años de la administración. Los temas vinculados a la educación, el desarrollo social, la seguridad pública y los retos que ha implicado detonar el desarrollo económico han sido claves en los últimos 36 meses.
En 2015, Moreno recibió el estado en la peor crisis económica de su historia, derivado de la crisis en la industria petrolera; detener la caída fue el primer desafío, para luego estabilizar la economía, y buscar el crecimiento, aunque los márgenes de crecimiento siguen estando en los negativos, el decrecimiento se detuvo a finales de 2016, y ha ido en ascenso constante, lo que permitirá que en los próximos meses cruce la horizontal a números positivos.
Si lo que visualizan los expertos se mantiene, para 2021 Campeche debe estar sobre un crecimiento entre +2 y +4%. Lo que economistas de la UNAM y el Colegio de México siguen de cerca, porque sería una recuperación récord al pasar de -13% (2015) a +2, 3 o 4% (2021). La Inversión Extranjera Directa (IED) será decisiva en este crecimiento.
A pesar de los ganados y merecidos cuestionamientos y las desacreditaciones que ha sufrido el gobierno federal que encabeza Enrique Peña Nieto, el apoyo de su gobierno a Campeche, estampa un récord histórico para la entidad; ningún análisis profundo y serio negaría el impacto positivo del Plan de Reactivación Económica y la Declaratoria de Zona Económica Especial, que encumbran un apoyo financiero sin precedentes para la entidad, y ha sido y serán definitivas en el balance final de la administración de Peña y de Alejandro Moreno.

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Corresponde a Moreno Cárdenas revisar su estrategia y determinar cuales serán sus prioridades para los próximos tres años; y definir el equipo de trabajo con el que seguirá trabajando para que lo acompañen en la segunda mitad de su mandato.

Ha sido un sexenio sin cambios bruscos en la administración, 18 de los 25 nombramientos que realizó el 16 de septiembre del 2015, tres años después, aún forman parte del primer cuadro de su gobierno, y de los 25 iniciales solo dos buscaron cargos de elección popular en las elecciones intermedias de julio pasado. Estamos ante el gabinete más compacto de una administración estatal en los últimos cinco sexenios.

Esto no es bueno ni malo, la única razón lógica que acompaña al señalamiento es si el gobernador considera o no que están dando los resultados que espera en el diseño de su administración. La idea de asociar el informe con cambios responde más a una exigencia de la opinión pública que a una necesidad real de quienes gobiernan. Los cambios son buenos, se justifican, si y solo si son para mejorar, y no como respuesta solamente al instinto de cambiar.