El próximo domingo 27 de mayo hay elecciones por la presidencia de Colombia. Después de los acuerdos de paz que el gobierno del presidente Juan Manuel Santos logra con las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina, la sociedad colombiana se polariza de manera dramática entre quienes están a favor de los acuerdos y quienes los cuestionan.

Ese ha sido el tema central en la campaña. En la recta final la contienda es sólo entre el derechista Iván Duque (41), senador (2014-2018), y el izquierdista Gustavo Petro (58), que fue alcalde de Bogotá (2012-2015) y en su juventud militó en el M-19, la primera fuerza guerrilla que en 1990 negocia su desarme y pasa a la vida política legal.

Las encuestas más serias señalan que la competencia entre los dos está reñida. Al cierre de la campaña la diferencia entre Duque y Petro se mueve entre cuatro y nueve puntos a favor del primero. Todo indica que ninguno podrá obtener más del 50% de los votos y será necesaria una segunda vuelta a celebrarse el 17 de junio.

Hace tres años, en 2015, hubo una reforma a la Constitución que eliminó la figura de la reelección que hasta entonces la permitía por un período. Ahora el presidente que ocupe la Casa Nariño va a gobernar por cuatro años, del 7 de agosto de 2018 al 7 de agosto de 2022.

Duque, que es abogado, en la campaña ha criticado los acuerdos de paz que dice va a modificar de llegar a la presidencia. Su estilo ha sido agresivo e intolerante. Petro, que es economista, ha defendido los acuerdos de paz y planteado que de llegar a la presidencia se compromete a reducir la brecha social que existe en el país. Su estilo ha sido cuidadoso y moderado.

La coalición Gran Alianza por Colombia, que postula a Duque, está integrada por seis fuerzas políticas donde la más importante es el Partido Centro Democrático cuyo líder indiscutible es el ex presidente Uribe. La Coalición Petro Presidente, que postula a Petro, se compone de cinco fuerzas políticas y la más grande es Colombia Humana.

En la lucha por la presidencia también participan, ya sin ninguna posibilidad de ganar, el centrista Sergio Fajardo, que fue alcalde de Medellín; Humberto de la Calle, el jefe del equipo de gobierno en la negociación de la paz con las FARC, y Germán Vargas, representante de la más vieja y tradicional política colombiana.