El inicio de un nuevo gobierno es siempre una nueva oportunidad y una nueva esperanza.  Anoche, iniciaron su gestión las autoridades municipales y legislativas que llevarán las riendas durante los próximos tres años.

Los nuevos representantes tienen en sus manos la posibilidad de realizar un cambio verdadero, con resultados visibles, mediante estrategias consolidadas que tengan el único propósito de beneficiar a quienes les dieron su confianza en las urnas, pero también a quienes no.

Ante los retos formidables que enfrentamos en la actualidad en los ámbitos económico, político y social, necesitamos autoridades con un trabajo impecable, eficiente y eficaz, cuyo único y principal compromiso sea con y hacia los ciudadanos.

Ya basta de autoridades municipales, en todos los municipios de Campeche, cuyo compromiso sea personal, de partido o de grupo. Ya basta de calles abandonadas, de basura en las aceras, de inseguridad en los parques, de aguas pestilentes en las viviendas, de enfermedades en las ventanas. Ya basta de gobiernos con fondos millonarios que nunca se ven reflejados en el bienestar de la población.

Ya basta también de un grupo de diputados cuyo motor sea la mezquindad, ya basta de legislar por intereses económicos o políticos, ya basta de que los últimos beneficiarios de la labor legislativa sean los ciudadanos. Ya basta de diputados que hayan sudado y desgastado sus zapatos en las calles y colonias durante su campaña política, pero que nunca más regresan. Ya basta de distritos abandonados, de colonias olvidadas, de compromisos inadvertidos. Ya basta de beneficiar al amigo, al compadre y al hijo o al sobrino.

Los 11 nuevos ayuntamientos y los 35 nuevos diputados representan la gran oportunidad de hacer las cosas bien, y tendrán además la enorme responsabilidad de enfrentar un panorama económico difícil, un escenario social complicado y un ambiente político turbio.

Ante ello, el nuevo alcalde de Campeche, Edgar Román Hernández Hernández, tiene el compromiso, la responsabilidad, pero sobretodo el deber cívico de responder a la confianza de los ciudadanos que lo respaldaron durante su campaña, manteniendo el ritmo de trabajo de su antecesora y procurando siempre el bienestar del municipio.

El nuevo presidente del Congreso, Ramón Méndez Lanz, junto a todos sus compañeros diputados, tiene la obligación de eficientar los procesos legislativos y modernizar los cuerpos legales.

Es por eso que este nuevo inicio abre una nueva esperanza, un nuevo capítulo para el municipio, y una nueva oportunidad para demostrar que un trabajo bien coordinado, consolidado y con unidad, puede generar los resultados añorados desde hace ya varias administraciones. Aunque también pueden resultar en otra decepción. En sus manos está. Desde aquí, y desde el seno de cada hogar, se los exigiremos, pero también, en su caso, se los aplaudiremos.