JOSE SAHUI TRIAY

El 27 de mayo tendrá lugar en el Centro de Convenciones Campeche XXI de esta ciudad de San Francisco de Campeche, el Encuentro de Innovación Educativa: “Educación para la libertad y la creatividad”. Este evento contará con la presencia de docentes, acádemicos, autoridades educativas y alumnos de Educación Normal. Seguramente esta reunión permitirá el análisis de los distintos temas de destacados conferencistas e invitados  a este Encuentro, fortaleciendo y acrecentando en el ánimo del magisterio campechano su decidido respaldo a esa cultura tan necesaria de innovación con la que se busca la transformación de la práctica docente, y con ello, resultados de la calidad en la enseñanza.

La educación es un proceso de obligada y continuada revisión. Cuando las evaluaciones no tienen un seguimiento ordenado, todo lo que de ello derive carecerá de sustentabilidad y certeza.

De ahí la importancia de un seguimiento sistemático de todas y cada una de las acciones que se realizan, para, a tiempo, tomar las medidas correspondientes.

Hace 25 años, en 1992, el Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica y Normal pretendió el rescate de un sector educativo con serias deficiencias en sus resultados de calidad, significados en alarmantes indicadores de reprobación, analfabetismo, deserción y eficiencias terminales. Coincidentes, todavía, después de todo ese tiempo, los objetivos que mueven la actual decisión de enfrentar esa problemática cuyas consecuencias han cimbrado de raíz a un Sistema Educativo Nacional que, si bien es cierto muestra las evidencias de un crecimiento impresionante de la oferta de sus servicios en beneficio de una población escolar de  cerca de 30 millones de usuarios en todo el país, habríase también de reconocer que, desafortunadamente, la calidad, no creció en la misma proporción.

Fue un largo, largo tiempo de laxitud en cuanto a las decisiones a tomar ante una realidad cuya obviedad, particularmente en la Educación Básica y Normal, hacían esperar más acciones de fondo que de forma. El costo de la  masificación, la calidad en los resultados  en cuanto a la enseñanza, parecían desvanecerse un tanto ante la gran cantidad de escuelas, maestros y alumnos, cuyo número parecía siempre aumentar.

La educación en México no podía continuar viviendo una arrulladora utopía cuyo adormilamiento, por intereses a los que esto convenía, ponían trabas a todo intento de rescate a una realidad cuyas consecuencias eran de todos conocida.

De ahí la trascendencia de la Reforma Educativa como recurso insustituible para encabezar la gran cruzada del rescate de la Educación Básica y Normal en el país, una primera etapa de otras más que habrán de tener lugar.

Esta Reforma es apenas el inicio de un largo y difícil camino en el proceso de consolidación de un proyecto bien estructurado de objetivos a mediano y largo plazo.

Es incuestionable la necesidad de cambios de fondo y no únicamente de formas, si de verdad se busca la aceptación del magisterio a una Reforma que en sus inicios pareció no tomar muy en cuenta su importancia en esa tarea. La educación del Siglo XXI es  marcadamente dinámica, permanentemente actual, de obligada capacitación, de sistemáticas evaluaciones y tomas de decisión en consecuencia. No pueden hoy, menos que nunca, existir programas, contenidos y objetivos de permanencia indefinida; casi, casi eternos por la comodidad de un no esfuerzo en su revisión y posibles cambios. La dinámica de una modernidad transformante impacta también el proceso de enseñanza–aprendizaje en cuanto a un cambio radical en la concepción de una actitud de mayor participación de los alumnos, menos memoristica y más de razonamientos; de por sí mismos, para con los conocimientos adquiridos y procesados encuentren las respuestas a estas muchas interrogantes que antes parecían solo poder ser despejadas por sus maestros. Una educación donde si bien la guía del maestro es importante, la actitud de sus alumnos en esta nueva relación permite suponer alentadores resultados. Aquellas enseñanzas acerca de esas técnicas didácticas de inducción-deducción; ese antiguo pero siempre valioso procedimiento que el filósofo Sócrates nos legara, la mayéutica, es aprovechado a cabalidad, y adecuado a las necesidades de los nuevos tiempos.

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La Innovación Educativa es por ello el motor del cambio para el logro de  resultados de calidad, nada fácil esa tarea. Antes urge saber la realidad del universo al que habrá de enfrentarse, no confundiendo lo que a una de sus partes sucede tomándola como referente para el restablecimiento de políticas de solución que nada o posiblemente muy poco tengan que ver con el mosaical y vasto todo que representa el Sistema Educativo Nacional, en especial la Educación Básica y Normal.

Es incuestionable la urgencia de una “oxigenación” de actitudes, conocimientos y programación en ese nuevo quehacer, cuya dinámica y responsabilidades se muestran como el motor determinante de esos profundos y necesarios cambios.

La credibilidad será un importante factor en la realización de esta cruzada nacional convocada por la Reforma Educativa en búsqueda de una calidad, que de no lograrse haría imposible todo intento de alcanzar esas metas de competitividad en esas generaciones de jóvenes que al egresar, faltos de ese elemento tan necesario que el mercado laboral reclama, verían tristemente frustradas sus aspiraciones de trabajo.

Este evento de Innovación Educativa en nuestro estado es una muestra más de la disposición del magisterio  campechano, desde los primeros momentos de la Reforma Educativa, no solo de participar convencidamente en ella, sino de también aportar con sus experiencias alternativas que pudieran ser consideradas por su valía, como referentes merecedores de análisis en el marco de ese nuevo Modelo Educativo que se nutre precisamente de esos enriquecedores ejemplos.

Los encuentros de maestros son siempre de alentadores e interesantes  intercambios de experiencias. Escucharlos, valorarlos, y aprovechar de ellos sus resultados, serán sin duda, como han sido siempre, de valiosa utilidad.

Bienvenidos pues todos quienes el próximo 27 de mayo participarán en este Encuentro que  responda  a la  demanda del magisterio campechano de ser parte activa y responsable de esa cultura de la innovación, recurso insustituible para la mejor aplicación de ese  modelo educativo, eje vertebrador de esa Reforma que solo podrá ser posible si todos y cada uno de los involucrados en ella cumplimos con nuestra responsabilidad.

Es justo reconocer que este Encuentro de Innovación Educativa es organizado por la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado; una de las muchas acciones que realiza para fortalecer el proyecto educativo campechano no solo en la cantidad de sus logros sino más importante aún, en la calidad de los mismos.