FRONTERA SUR.  Pocas fronteras en el mundo, pocas, están tan desprotegidas como la frontera Sur de México.  Por ahí entra todo: drogas,  mercado negro, y hasta gasolina, ahora que en Guatemala es más barata que en México.  Sumando los 194 km que comparte Campeche con Guatemala y Belice, la franja fronteriza del Sur del país mide mil 149 kilómetros, la mitad de la longitud de la  frontera con Estados Unidos. Un dato que ilustra: la frontera Sur  tiene 11 puntos de cruce oficial con autoridades migratorias de ambos lados;  a principios del 2000 habían reconocidos 560 cruces clandestinos, hoy hay más de 700, aunque el gobierno federal reconoce solo 370, como si también fueran pocos.  Los migrantes son el menor de los problemas. El problema real es el control que ejercen los Zetas, el Cártel del Golfo y los “Maras”.

De todo lo que entra por el Sur del país, el 85 por ciento entra por los cruces clandestinos. Desde hace décadas autoridades federales de todos los gobiernos han simulado prestar atención a la frontera Sur. ¿Por qué no sellar la frontera Sur? Porque ha sido muy lucrativo dejar  pasar para extorsionar, comercializar con mercancía ilícita y lucrar con miles de migrantes.

Nadie lo dice por su nombre, es difícil aceptarlo, pero uno de los problemas de derechos humanos más graves en la región es la vulnerabilidad a la que están expuestas miles de familias centroamericanas al cruzar a México cuando caen en manos de polleros, mientras las autoridades han mirado hacia otro lado.

Los problemas vienen desde el siglo XIX. En 1881 el presidente guatemalteco Justo Rufino Barrios entró en un litigio fronterizo con el presidente mexicano Manuel Gónzalez (1880-1884).

En lo que va del sexenio federal en dos ocasiones ha llegado la Gerdamería nacional, un destacamento con más sentido de la prevención que del combate real a la delincuencia. Distribuidos en Campeche, Carmen y Escárcega en su primera aparición en noviembre pasado, ahora en su segunda incursión además de Campeche y Carmen distribuyeron elementos en el fronterizo municipio de Candelaria, convertido por años en un paraíso para el crimen organizado y dónde hay registro al menos de 20 cruces clandestinos hacia México operando desde mediados de los años 90´s.

Desde 2014 México empezó a levantar su propio muro, es de ladrillos, lo construye la empresa Ferrosur en el municipio Tierra Blanca y se busca quitar el acceso de los migrantes que ya cruzaron la frontera para llegar al tren La Bestia.

Desde diciembre no son pocos los asesores que explicaron a Donald Trump que de nada sirve construir el muro si no se logra la colaboración de México, para tener más control sobre la frontera Sur. La migración mexicana a Estados Unidos desde hace al menos ocho años está en los niveles más bajos de la historia y en realidad el problema  es Centroamérica.

México debe buscar cooperación de Estados Unidos para cuidar la frontera Sur, no se necesita levantar un muro, se necesita tener control, operativos y vigilancia.

Una revisión a los 10 puntos más importantes del Plan Frontera Sur presentado por el gobierno federal en 2014 evidencia que poco se ha hecho en este sentido.

Las diferencias surgidas con Estados Unidos son lamentables, pero son una oportunidad para que también hagamos lo que no se ha hecho y no se postergue por más tiempo lo que depende de recursos, es cierto, pero también de voluntad, voluntad ausente hasta ahora.

UNIDAD.  Desde que anunció su rompimiento comercial con Ford Motor Company, que vendió en 2016 en Campeche 316 unidades, el gobernador Alejandro Moreno y su equipo más cercano entendieron algo. Había un vacio de autoridad que ninún otro gobernador estaba cubriendo en el país. Una grieta de autoridad que parecía acrecentarse cuando los ciudadanos quedaron anonadados por las noticias generadas con la llegada de Trump al poder el 20 enero.

Para los medios nacionales, necesitados de subirse al ring de declaraciones,  las posturas de Alejandro, mucho más radicales que la de otros gobernadores, han sido música para sus oídos. Una docena de solicitudes de entrevistas dirigidas todas a ¿y qué más?

Hoy lunes, antes del mediodía, dará una conferencia de prensa en México para presentar un proyecto al país al que invitará a gobernadores de varias entidades a que se sumen. Retomando un discurso nacionalista que es funcional en dos sentidos: 1-para transitar en su legitimación como máxima autoridad de una entidad del país y 2-porque sigue habiendo una ausencia de voces que respondan a las expectativas de los ciudadanos.

Este fin de semana había convocado, con poco tiempo de antelación según algunos invitados, a buscar el consenso y respaldo en la entidad para construir un acuerdo ciudadano. Acudieron a la sala principal de la Casa de los Gobernadores los dirigentes de todos los partidos políticos, excepto Morena; representantes de todas las instituciones educativas y todas las cámaras empresariales, excepto Francisco Márquez Zapata, de la Canainpesca, que difiere de los controles vigentes estipulados por la Administración Portuaria Integral, donde por mucho tiempo operó un “realengo” sin vigilancia y sin ley.

En el encuentro Moreno Cárdenas llamó a un pacto de unidad, ante autoridades civiles y eclesiásticas que también acudieron al encuentro, junto a los diputados federales y senadores del PRI. Todos los sectores intervinieron y ahí se anunció para el miércoles una marcha que recorrerá el Centro de la ciudad y es la primera que se organiza en el país ante la presión de Estados Unidos hacia México.

“La tibieza y las medias voluntades no son propias de Campeche ni de México…. aquí no hay colores, no hay partidos, aquí no hay nombres, aquí no hay apellidos; lo que queremos es un acuerdo de todos, presentar y dejar clara nuestras posición de que el compromiso solo es con México”, dijo Moreno ante unos 60 invitados.

Siguen días complicados para México, hay una oportunidad para que en todo el país, autoridades, partidos políticos y sociedad civil “pasmada cada siempre y sin iniciativas” adopten una postura y levanten la voz. Eso les devolverá un poco la legitimidad perdida. Quienes se rehúsan a la unidad en circunstancias como estas, porque no entienden la diferencia del contexto, tampoco merecen respeto.

REPERTORIO.

-Qué bueno el empresario mexicano de origen judío Elías Achar, presidente de la Tribuna Israelita en México firmó una carta para deslindarse de la postura del primer ministro de Isarel Benjamin Netanyahu respecto a la gran idea que representa el muro de Trump. Pronto Elías Achar anunciará inversiones en Campeche.

-Hace algún tiempo un gobernador campechano le cerró las puertas a empresas chinas en Campeche para evitar el descontento de la embajada de Estados Unidos en México. Qué ironía.