Es 2016 un año difícil para el mundo, para México y para Campeche, los grandes problemas a todos afectan, pero la atención y soluciones para avanzar son diferentes, según la posibilidad de intervención y de acción al alcance de cada uno.

Los pronósticos en materia política, económica y social no son nada halagüeños,  nos presiona el presente y nos aniquila el pasado que limita las posibilidades ante las carencias, corrupción y el eterno derroche de recursos.

En materia POLÍTICA, restando Colima, faltan 12 elecciones a gobernadores que se realizarán el 4 de junio en los estados de Aguascalientes, Baja California, Chihuahua, Durango, Hidalgo, Puebla, Quintana Roo, Tamaulipas, Tlaxcala, Sinaloa, Veracruz y Zacatecas, así como la Asamblea Constituyente en el Distrito Federal. La contienda, como siempre, paralizará buena parte del país ante la incertidumbre y la desconfianza, se erogarán enormes sumas de dinero más allá de los topes electorales, serán meses de muchos “spots”, enfrentamientos y escándalos políticos, acusaciones de corrupción y de ligas con el narcotráfico, fraudes, inmoralidades de toda naturaleza, también habrá muchas promesas como de ser transparentes, de atacar la corrupción, de desterrar la impunidad, de dar seguridad, de reducir la pobreza, de correr aviadores y todas las demás ya tan trilladas… ante un INE del que poco se espera  por su dependencia de los partidos y su nula identificación con la sociedad civil, esperamos se reivindique en este proceso para bien del país.

Se discutirá este año la reforma a la Reforma Electoral, que los partidos no aprobarán a menos que signifique ventajas para ellos, dejando cada vez más abandonado el interés y participación ciudadana. ¿Se esperan algo diferente?

Llegará el Papa Francisco a mediados de febrero, habrá desenfreno religioso y político, un Estado laico donde muchos políticos buscarán acercarse al Papa para subir sus bonos ante los votantes católicos.

 El adecuado o inadecuado manejo de nuestras autoridades en los tres niveles de gobierno puede modificar el panorama político. Si bien en Campeche no se tendrán elecciones, los resultados de este proceso influirán en las tendencias del 2018, al igual que la detención de Moreira, mas lo que se sume antes de día de la elección. Las fuerzas políticas podrán hacer declaraciones de escándalo, desprestigiando al contrario  para alcanzar o mantenerse en el poder, o bien, podrán presentar  propuesta positivas y tomar acciones que generen confianza, inversión y crecimiento, en breve sabremos.

Los sucesos ECONÓMICOS hoy nos afectan de forma negativa, habrá que enfrentar  la baja del precio del petróleo, el incremento desproporcionado del precio del dólar ya en 19 pesos, la reducción en las reservas internacionales, el incremento en las tasas de interés, el lastre de una miscelánea fiscal y una muy mala distribución del ingreso, el bajo crecimiento económico inferior al 3% cuando requerimos tasas mayores al 5%, gasolina aún al doble de precio que en EEUU a pesar de la reducción anunciada, fuga de capitales y escasa inversión púbica y privada. Son retos que se deben resolver con acciones dolorosas pero necesarias, como son ajustes de personal, reducción de gastos, cancelación de inversiones no prioritarias y otras más, informando del alcance a los ciudadanos, procurando que el presupuesto alcance para lo indispensable sin incrementar impuestos ni deuda.

También podría interesarte  Construcción

En materia SOCIAL, la situación es delicada y los retos enormes,  se incrementó el número de pobres en 2 millones en lo que va del sexenio y ya alcanza al 55% de los mexicanos; el empleo informal ya supera el 60%, que conlleva falta de seguridad social; educación básica de baja calidad, la más baja de los países de la OCDE; jóvenes sin oportunidad de empleos remunerativos; imposibilidad de la mayoría de los mexicanos de obtener un crédito para vivienda; aún sin mandos únicos, sin cárceles seguras; salario mínimo sin capacidad adquisitiva; drogas ilegales que se distribuyen sin control, a la vista y permisividad de las autoridades, sin alternativas de solución que convenzan a los ciudadanos.

Campeche se ve en medio de esta maraña nacional de escasez y complicaciones, por lo tanto, la situación también es delicada. El sexenio que recién terminó deja como herencia un Estado con el mayor decrecimiento económico de la República Mexicana (-6.11%), deuda pública, un enorme aparato burocrático que devora los recursos del Estado, escándalos de corrupción en varios municipios y dependencias, niveles altos de pobreza y una menguada confianza en las autoridades. Las acciones del nuevo gobierno ante tales retos deben ser efectivas, precisas y dar resultados en el corto plazo.

En todo el país corrupción e impunidad siguen siendo los grandes problemas a resolver, afectan toda la vida nacional e impiden el crecimiento, la inversión y la recuperación de la confianza.

A nivel nacional, nuevamente se promete el reglamento del Sistema Nacional Anticorrupción, ya retrasado tres años, de no cumplir y esperar su vigencia hasta el próximo sexenio, será un nuevo golpe para los ciudadanos que desesperan por ver un país mejor.

Como siempre en las grandes crisis es cuando se presentan las mayores oportunidades,  hay que aprovecharlas con sentido positivo y amor a México, es indispensable se tomen las medidas adecuadas y establecer las bases para salir fortalecidos.