En mi opinión, en Carmen debería darse una elección extraordinaria.

Ok, línchenme, pero antes de que lo hagan, déjenme decirles que me es indistinto quién sea el alcalde de Carmen. Creo que la elección debe repetirse por varias razones, pero la principal es garantizar que quien quede al frente tenga las herramientas para la gobernabilidad y mientras se tenga a 2/3 partes del electorado con un mal sabor de boca estaremos enfrentando una situación de difícil encauzamiento social para quien se siente en la silla.

¿Se puede? Estoy casi seguro de que existen los elementos para repetir la elección ¿se hará? Es muy probable que no y entonces se nos presenta la situación que, de quedar como está, el alcalde electo deberá convencer a los que en estos momentos protestan por su elección, esto, junto con la complejidad de un municipio de tanta importancia como Carmen le provocará al alcalde electo distracciones y una resistencia a su toma de decisiones y es importante para el estado, que el municipio del Carmen esté en las mejores condiciones por si se da la llegada de la Dirección General de Pemex, además de ser la puerta de entrada a toda la Península de Yucatán.

Carmen ha sido el motor económico del estado hasta que la disminución de la extracción de Cantarell provocó que muchos puestos laborales se perdieran y esa falta de liquidez se reflejó en las lavanderías, los restaurantes, en las rentas, en los hoteles, en los bares, es decir en toda una economía que se contrajo y trajo consigo una disminución aún mayor de empleos nada más que ahora no eran de los puestos foráneos que llegaron por el boom petrolero sino de los locales que se adaptaron a ese enorme flujo de liquidez.

Quizá a estas alturas piensen que ya están hartos de la política pero no debería ser así pues la política es el arte de la construcción a través de diferentes puntos de vista para el bienestar de la mayoría, la política no son los partidos políticos o las elecciones, es un trabajo constante en el que debemos tomar parte desde donde estemos, desde el pago de impuestos hasta la vigilancia de su aplicación, desde el análisis de los perfiles de los nuevos funcionarios hasta la exigencia del buen servir.

Podemos hacernos a un lado y decir que no nos corresponde, que para eso elegimos, pero eso es no solo simplista sino irresponsable, pues nosotros, de la manera en que se lo quieran ver, somos los jefes y los primeros en beneficiarnos por un buen manejo o, en caso contrario, los primeros perjudicados por los excesos.

No soy de felicitar a quienes serán nuestras nuevas contrataciones pues fueron electos por su desempeño, sin embargo, sí soy de exigirles que si ya obtuvieron la confianza en ellos, demuestren con trabajo que no nos equivocamos, que dejen de pensar en futuros inciertos y vean su nuevo trabajo como lo que es: la posibilidad, el enorme privilegio y el gran honor de servir a su sociedad.

Decir que las elecciones quedaron atrás es cierto, ya no hay contienda, no obstante, en este momento es cuando nosotros ciudadanía debemos dar un paso al frente, no como sucedía antes que nos desentendíamos. Demos un paso al frente y asumamos la responsabilidad de nuestra decisión ciudadana y acompañamiento de los que elegimos para servirnos. Las letras doradas a la entrada del Congreso lo dicen “Vox populi, voz legis” la voz del pueblo es la voz de la ley. Podemos decir que ya no hay elecciones, que es el día siguiente y que hay que ver al futuro, y no podría estar más de acuerdo, pero nuestro futuro es nuestro derecho, nuestra obligación y nuestro deber para con nuestro municipio, estado, país, con nuestros hijos, y el futuro, nuestro futuro… está en nuestras manos.