El presidente López Obrador plantea con relación a su gestión que “no estamos ante un cambio de gobierno; es un cambio de régimen; es la cuarta transformación”. El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Consejo Indígena de Gobierno (CIG) tienen otra lectura de su significado.
En el marco de la celebración de la Tercera Asamblea Nacional del CNI y el CIG, que se realizó en Chiapas del 1 al 3 de marzo, estas organizaciones y el EZLN sostienen que la cuarta transformación no inició con López Obrador sino con Miguel de la Madrid, se profundizó con Carlos Salinas y continuó con Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña.
Para ellos, López Obrador continúa el neoliberalismo “aunque con más brutalidad y cinismo si posible fuera” y añaden que su anunciada transformación se da “en función de los intereses de las oligarquías y de los que tienen el poder, que son cada vez más poquitos y grandes, que no dejan de vivir de la opresión, explotación, y destrucción por los mismos de siempre”.
En el encuentro participaron representantes de 26 pueblos originarios y sus dirigentes acusan al presidente de realizar “consultas simuladas”, para convalidar e imponer sus megaproyectos como el Tren Maya o el Corredor Transístmico. Y también que su propuesta de Ley de Desarrollo Agrario tiene como fin terminar de desmantelar la propiedad y organización colectivas, llamando “desarrollo” al “robo descarado y a la destrucción”, amenazando militarmente a los pueblos con la Guardia Nacional.
El EZLN, el CNI y el CIG dicen no tener duda de que la transformación propuesta por el presidente “profundiza el neoliberalismo y la integración forzada de nuestro país a la órbita imperial de Estados Unidos, pues se ha comprometido fielmente a dar continuidad a las políticas macroeconómicas de los anteriores gobiernos, estableciendo una austeridad y restricciones fiscales que no se veían desde el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado”.
En su versión, el presidente “va contra nosotros y nuestros territorios, va por el exterminio de nuestros pueblos en cada rincón, y para ello tiende una guerra que sufrimos hoy con luto y coraje. Nos vemos en esta asamblea general y en el conjunto de nuestros dolores, vemos que es una guerra hecha de muchas guerras funcionando de forma integral, como si fuera una sola”.
Los asistentes a la reunión están seguros que “los ofrecimientos hechos por AMLO, no a los de abajo, sino a los dueños del dinero y del poder, y las veladas amenazas en contra de quienes defendemos la vida, sentaron las bases del artero asesinato” de Samir Flores, el dirigente que se opuso en Morelos a la construcción de la termoeléctrica de Huexca.
El presidente “hoy nos llama radicales de izquierda y conservadores señalando que es el dinero invertido en el proyecto la mayor razón para no parar la muerte anunciada, sin importar el dolor y la rabia de nuestros pueblos”, afirman los dirigentes del EZLN, el CNI y el CIG. El EZLN y sus aliados van a ser siempre críticos del presidente y su proyecto. Ahora de palabra, pero es posible que después también a través de movilizaciones y acciones de resistencia a los megaproyectos presidenciales. Ya veremos.