El fin de semana pasado, Campeche fue un caldo hirviendo en el que se especió con diversos matices el sabor de la política. Los ingredientes con lo que se dio sabor al sancocho fue la visita del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

El anfitrión, el gobernador Alejandro Moreno, estaba preparado para restarle acidez al producto del fogón morenista, con el carácter que puede brindar la proteína que producen los huevos, que hay de sobra en el patio. El temple del sabor, no mermó por más que soplaron el anafre.

Dejado de lado, el paralelismo arriba expuesto, creo que las huestes morenas no dan esos pasos (los abucheos), si no se los ordenan. La dama que arengaba con su hoja de papel en ristre, María del Carmen Molina, recibió la instrucción de la hermana del ex dirigente de ese partido. Eso se colige, por lo publicado por ella en su portal de Facebook. Siguiendo ese hilo, el hermano, entonces, dio la instrucción pero también se entiende que él recibió la orden por alguien encima con más rango o autoridad. Y como en ese partido, Morena (aunque salgan a lloriquear que no van a permitir indisciplinas)no tiene dirigente formal y andan de la greña, para variar, la jefatura de las siglas necesariamente tiene que ser de la superdelegada quien a su vez, debe recibir instrucciones de su jefe directo que es el coordinador nacional de superdelegados.

Hasta aquí llevamos un hilo conductor. Si por tanto, hacen su alharaca evento tras evento y produce autodefensas como anticuerpos y el jefe de los superdelegados no les ordena que paren con los gritos y abucheos, en política nada está prohibido mientras el jefe máximo lo permita o …lo ordenen.

Nadie del hilo referido se brinca las trancas o baila solito o desobedece para hacerlo por cuenta propia. Es así como se debe tener la certeza, que es una estrategia o protocolo de evento de gobierno o de plano una política pública.

Esto no sucede (los abucheos) ni en Veracruz y menos en Tabasco, por ejemplo donde gobierna Morena, pero muuuuuuuucho  menos en la CDMX.

¿Qué se hace en estos casos? Donde además hipócritamente se conduele el Presidente Amlo de la libertad de los rijosos y les informa que el gobernador le está ayudando y ni así aplacan los gritos… porque si no, no cobran su día.

Ser opositor de un partido y un presidente de ese calibre, es ambivalente porque provoca cuidarse por los cuatro costados y al mismo tiempo poder capitalizar las supuestas fortalezas de gobierno y Morena, que en tan poco tiempo, ya son debilidades.

Es precisamente en este nivel, cuando están engolosinados y borrachos de poder, el presidente Amlo y sus secuaces, cuando la inteligencia para hacer política de un político inteligente suma esos devaneos presidenciales para su causa.

Recopilando los errores, que ya son muchos, como los atropellos a la burocracia, las mentiras gasolineras, cancelaciones de proyectos vitales, no poder contra maestros, diluir la economía, atropellar mujeres maltratadas, desproteger a los niños, descuidar a los ancianos, mentir y amenazar a periodistas, desbaratar la economía y el desarrollo entre otras cosas, para provocar promover la restitución y reparación de daños que irán creciendo como espuma conforme pasen los meses.

En mayo regresará el Presidente Amlo a inaugurar el Puente de la Unidad y de nuevo los mismos tendrán que arengar el abucheo para ganar su beca, los tomarán a guasa, a chunga, hasta convertirse en un débil parloteo o un caldo absolutamente insípido.