Raúl Sales Heredia

Creo que lo que más me gusta de los informes es la forma en que se arregla la ciudad, las banquetas y camellones se pintan, las áreas verdes se podan, los topes se arreglan y si queda en el camino, los baches se cubren. Es la manera inmediata de ver que se hagan las cosas y ojalá no fuera solo en estas fechas sino cada semana pero, aunque sea solo esta vez, es bienvenido.

El informe es la manera en que el ejecutivo nos da los pormenores de su año y los beneficios para la población y mientras se da el mensaje, en el recinto, la clase política estatal e invitados distinguidos buscan jalar un reflector para su posicionamiento personal, en especial porque ya estamos inmersos en año preelectoral y la frase de Fidel Velázquez de que el que se mueve no sale en la foto parece que ya es obsoleto porque todos se mueven y si no salen en la foto no hay problema, llevan a sus fotógrafos para que les tomen fotos “así como que no me doy cuenta”.

Campeche tiene el potencial de convertirse en todo lo que desee, proveedor de alimentos, destino turístico, estado energético sustentable, destino de retiro, estado acuicultor,  exportador de artesanías, etc… Pero, vernos de manera aislada sería un error estratégico, quizá eso es lo que tiene a nuestro país tambaleante pues si bien, los estados son libres y soberanos adheridos a una federación, debemos de observar nuestras fortalezas y oportunidades de manera regional, quizá se debería buscar una planeación conjunta entre Quintana Roo, Yucatán y Tabasco tomando en cuenta lo que puede aportar cada uno de nuestros estados y crear sinergia en agroindustria, industrialización y servicios, quizá en lugar de competir entre estados de una misma región se deberían crear cadenas productivas y tal vez, solo tal vez, los estados deberían hacer ajustes para que solo tengamos elecciones cada tres años en el país en lugar de tener cada año en diferentes lugares de nuestra geografía nacional.

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Me gustan los informes porque le dicen a la gente lo que se hace en su beneficio y aunque es solo un mensaje, es la síntesis de lo entregado en el congreso que deberá analizarse, desmenuzarse, compararse y luego informarse detallado a sus representados (así debería ser) pero imaginen por un momento que, después de los informes de los respectivos gobernadores de la región, los documentos oficiales se les entregarán a una comisión formada por diputados de los cuatro estados para encuadrarlo en la planeación regional a largo plazo, en la que los recursos se destinarían a proyectos interestatales.

No estoy a favor de la centralización pero, tampoco estoy a favor de duplicar proyectos, la optimización es en tiempos de crisis, la única opción real para mejorar las condiciones de una población que cuando siente hambre no piensa en fronteras estatales, que cuando tiene necesidad de atención médica no se preocupa donde sino que la tenga, que cuando va al supermercado busca el precio y no, el origen del mismo.

Imaginen, además de los informes estatales, uno regional que maneje indicadores de crecimiento en esos grandes proyectos interestatales, medibles, cuantificables, con un cronograma definido y con resultados pormenorizados cada semestre.

Imaginen utilizar nuestras vías férreas (en desuso) no solo como transporte de mercancías sino como una opción de movimiento de la gente, alucinen por un instante, que el tren sea de alta velocidad de 200 km/hr lo que haría el traslado de Villahermosa a Campeche en hora y media de Campeche a Mérida en 45 min y de Campeche a Cancún en dos horas y media. Eso uniría a las capitales de la región y detonaría la especialización estatal.

En fin, dejemos los sueños interestatales por un rato pues para hacerlo se debe cerrar la brecha entre clase política/partidos y ciudadanía/población y para hacerlo es necesario recobrar la confianza y ahí es el punto donde los que nos juraron que servirían deben trabajar de manera inmediata.