La idea no es alarmar a nadie. Más bien dar un aviso que ya estamos cerca de la mitad del año y seguramente tienes aún muchas cosas pendientes en las cuales tienes planeado utilizar tus ingresos.

Vacaciones, puentes, regalos, bodas, o simplemente pagar deudas son cosas que están en tu lista de pendientes, y tal vez aun no tienes considerado que el año se está acabando.

Si por pura casualidad, ahora que te das cuenta que tus quincenas de 2016 son finitas, y en un acto de auto-defensa económica estás pensando en pre-gastar otros ingresos adicionales como el aguinaldo, comisiones (de cosas que no has vendido), o tal vez algún bono. Puede ser que además de dejar pasar una excelente oportunidad para ahorrar en este año, lo más probable es que para cuando llegue ese ingreso, ya lo debas, y además… ¡no te alcance!

Entonces, si sufriste un micro infarto por la angustia de pensar en la lana y el tiempo que queda en este año, es buen momento para hacer (si ya tienes, revisar) un presupuesto de todas las cosas que tienes por hacer y gastar, y ajustarte tomando en cuenta el dinero que sabes que vas a ganar, porque eso de planear sobre fantasías puede ser muy doloroso para tus finanzas.

¿Qué sé necesita? …Ah, ¡muy sencillo!

1. Antes que nada tener en cuanta tus ingresos mes por mes, y saber cuándo caen (no vayas a llevarte un susto por gastar dinero de dos quincenas antes de que llegue la primera).

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2. Apuntar todos tus gastos “normales” o de gasto corriente. Es decir los gastos que no puedes dejar de hacer como servicios, súper, colegiatura, seguros, etc.  Y sí, empieza a ver si hay algo dónde estás gastando de más.

3. No se te olviden las deudas. Los meses sin intereses y los cargos recurrentes que tienes domiciliado a tus cuentas o tarjetas, más aquellos compromisos que ya pagues.

4. El ahorro. ¿qué?, ¿a poco pensabas que te ibas a escapar de ahorrar?

Y lo más importante, ¿para qué quieres ahorrar?

5. Ahora sí, vienen los gustos. Salidas, compras, viajes (o en su caso el guardadito para esos viajes), etc., dónde quieres dejar ese excedente

6. ¿No alcanzó?… regrese al paso 2 y revise nuevamente la lista. ¡Aguas con estar viviendo con gastos superiores a tus posibilidades económicas!

Vivir con un presupuesto no tiene por qué ser doloroso. Lo que sí es doloroso es vivir con la angustia de saber que va allegar el estado de cuenta y no tienes con qué pagar.

Pues ya, con cuentas en orden, no queda más que gozar lo que queda del 2016 y cerrar el año con números negros y con muchos ceros en el banco.

Ah y recuerda, la lana viene y va, pero porque tú la dejas escapar.

¡Hasta la siguiente colaboración!

Adolfo Vargas
Divulgador de la economía,y especialista en seguros y retiro.

@av_campeche
adolfo.vargas@av-asesoria.com