A finales de enero de 2015 emergió en el Pacífico Sur de Tonga una isla que a decir de los científicos, solo durará algunos años y que solo podía ser vista desde el espacio.

Es así que un científico de la NASA arribó a la llamada Hunga Tonga-Hunga Ha’apai, una de las tres islas que han surgido en los últimos 150 años y ha sobrevivido a las olas del océano.

A principios de octubre de 2018, Dan Slayback del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA, junto a científicos y estudiantes del crucero Sea Education Association y un observador de Tonga, visitaron la isla.

En lugar de arena, Hunga Tonga-Hunga Ha’apai tiene grava negra del tamaño de un chícharo, lo que hace difícil caminar con sandalias. También hallaron una especie de barro de arcilla de color claro, la cual aún no establecen de dónde viene y en qué consiste exactamente.

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La isla tiene vegetación en forma de flores moradas que echaron raíces en el istmo que la conecta con otra, además de la presencia de varias aves. No obstante, los científicos hallaron que la lluvia está erosionando la formación de manera rápida, creando profundos barrancos.

Dadas las condiciones climáticas, la expedición acabó pronto, dejando dudas sobre cómo se ve el fondo marino poco profundo alrededor y cómo ocurren los procesos hidrotérmicos, esperando Slayback regresar el próximo año, informó la NASA.

Agencias.