Iconos. Tim Duncan y LeBron James

Agencias

Hoy por fin dará inicio la serie por el título de la NBA que se disputarán el Heat de Miami, con LeBron James y compañía, y los Spurs de San Antonio, con la experiencia de cinco títulos conquistados en el pasado.

El Heat alcanzó la final por tercer año seguido tras vencer el lunes 99-76 a los Pacers de Indiana en el séptimo partido de la final de la Conferencia del Este. Los Spurs, en cambio, estuvieron esperando desde hace rato, luego de barrer en cuatro duelos a los Grizzlies de Memphis por el cetro del Oeste.

De por medio: El Heat busca revalidar su campeonato, mientras que los Spurs intentan conseguir su primero desde 2007 y el quinto de su historia. Vencieron a James para ganar el último, una barrida ante Cleveland. Pero el jugador más valioso de la NBA ahora está rodeado por un grupo de compañeros más talentosos, uno que redondeó el mejor récord en la campaña regular.

Duelo clave I: James vs. Leonard. Los Spurs tenían un perro de presa en Bruce Bowen para contener a James la vez anterior. No ocurre lo mismo ahora. Leonard es un excelente jugador y con mejores virtudes ofensivas que Bowen (efectividad de 56.5% en la postemporada), pero no se acerca a la defensa de Bowen. Además, el estilo de juego de James ha cambiado muchísimo, de su tiro de media distancia a atacar en la pintura, con respecto a su cuarto año en la liga.

Duelo clave II: Bosh vs. Duncan. Bosh estará fascinado por no tener que toparse con los recios defensas de Indiana, que le hicieron la vida imposible en la final del Este, sin importar que ahora le toca medirse con uno de los mejores centros de la NBA. Sus dos buenos partidos en la temporada regular ante los Spurs deben darle confianza, aunque en sólo uno de ellos enfrentó a los mejores de San Antonio. Con 37 años, Duncan ya no es el eje principal de la ofensiva de los Spurs, pero ha aparecido en los momentos que el equipo más le ha necesitado, fundamental en dos alargues en la final del Oeste que acabó en una barrida sobre Memphis.

Factor imprevisto: Wade. No debería serlo por sus credenciales que le tienen asegurado un lugar en el Salón de la Fama, pero las lesiones y un flojo nivel reciente le ponen en esta categoría. Arrastra molestias en la rodilla y no parece capaz de jugar al máximo en cada partido. Sus 27 puntos en el séptimo partido de la final del Este duplicaron el total combinado de los dos duelos previos. ¿Podrá rendir bien en cuatro partidos seguidos?