Estrella. Ambos equipos europeos tienen grandes talentos

Estrella. Ambos equipos europeos tienen grandes talentos

Associated Press

BARCELONA, España (AP) — Soplan aires de cambio en la liga española que inicia el sábado, con relevos sustanciosos al timón de sus dos clubes más poderosos, Barcelona y Real Madrid, y aroma de nueva era tanto en la costa catalana como en la capital española.

Pero pese a la significante llegada del italiano Carlo Ancelotti al banquillo blanco y del argentino Gerardo “Tata” Martino al vigente campeón azulgrana, parece que hay cosas que nunca cambian en la autodenominada “Liga de las Estrellas” que, una vez más, se antoja cosa de dos: Barsa y Madrid.

El binomio está llamado a luchar por el campeonato, con los otros 18 equipos a disputar la porción restante del pastel, figurando Atlético de Madrid, Valencia, Sevilla, Real Sociedad y Betis como los mejor posicionados para completar las plazas que darían boleto a jugar la siguiente Liga de Campeones.

De los 82 torneos disputados hasta la fecha, 54 se los han repartido Barsa y Madrid. El último campeón en romper el monopolio fue el Valencia en 2004 y, aunque el Atlético que entrena el argentino Diego Simeone dio un paso adelante la pasada campaña, acabando tercero y ganando en la final de la Copa del Rey al vecino blanco, sería mucho suponer que los rojiblancos disponen de argumentos suficientes como para colarse en la pelea por el título.

La derrota copera cerró de mala manera la etapa de técnico José Mourinho al frente del Madrid, con apenas una liga y una copa cosechadas en sus tres campañas. Pero el tumultuoso curso, cerrado sin trofeos, abrió también la puerta al aire de cambio que trae consigo Ancelotti, llegado del Paris Saint Germain y del que guardan grato recuerdo en sus pasos previos por el Chelsea (destino final de Mourinho) y el Milan.

Mientras el Madrid espera recuperar las esencias de la mano de Ancelotti y agarrado al ilimitado potencial del portugués Cristiano Ronaldo sobre la cancha, el Barsa también aspira a reencontrarse consigo mismo tras una campaña de luces y sombras que igualmente desembocó en traumático relevo en el banquillo, este forzado por insalvables circunstancias.

Apenas iniciada la pretemporada azulgrana a toque de corneta de Tito Vilanova, el entonces técnico se vio forzado a presentar la dimisión el pasado 19 de julio, al recaer del cáncer que le fue diagnosticado en 2011 y que le obligó a perderse múltiples semanas de competición en 2013, resultando en un bajón de prestaciones del equipo.

A contrarreloj arribó Martino, ex entrenador de Newell’s Old Boys y la selección de Paraguay, para tomar el testigo dejado por Vilanova y, según sus propias palabras “recuperar una idea definida que está muy clara”, aplicando sus propios conceptos a la filosofía implantada en su día por Pep Guardiola (hoy entrenador del Bayern de Munich) y rescatando el espíritu de sacrificio, solidaridad y responsabilidad que pareció olvidar el plantel en algunas fases de la pasada campaña.

“Sería un fracaso no ganar títulos”, dijo Martino el día de su presentación, poniendo el listón alto en la temporada de su debut.

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No lo tendrán fácil ni Barsa ni Madrid a nivel continental, después que Bayern y Borussia Dortmund les eliminaran en semifinales de la Champions y certificaran la pujanza del fútbol alemán a un año de la celebración del Mundial de Brasil.

Y es que, mientras en la Casa Blanca esperan con ansia la llegada del zurdo del Tottenham Gareth Bale y en Barcelona se felicitan por la contratación del brasileño Neymar, salta a la vista que la “Liga de las Estrellas” no escapa a la crisis económica que azota a España, con la consiguiente pérdida de talento a países extranjeros.

La marcha más notable fue la del goleador colombiano Radamel Falcao al Mónaco, pero la liga más beneficiada ha sido la Premier inglesa, que ha incorporado hasta 14 futbolistas, entre ellos internacionales como Alvaro Negredo, Jesús Navas o el chileno Gary Medel.

David Villa, máximo goleador histórico de “La Roja”, protagonizó el fichaje más sonado a nivel nacional, cambiando el Barsa por el Atlético a precio módico pero con la presión máxima de sustituir a Falcao y ganarse un puesto para Brasil 2014.

El asturiano lo tenía crudo de azulgrana tras el fichaje de Neymar, teórico titular junto con Lionel Messi, a quien Martino no se plantea desubicar del puesto de delantero centro tras sus estratosféricos registros goleadores en 2012, cuando consiguió el récord de 91 dianas en un año calendario.

La convivencia de la dupla centra el debate “culé” a pocos días de iniciar el campeonato, aunque Martino se aprestó a atribuir a “déficit del entrenador” un posible mal entendimiento entre ambos astros que, por ahora, apenas han disputado minutos juntos.

En Madrid no existen tales preocupaciones, enganchado el plantel y el club a la fuerza indomable de Cristiano, portento goleador en 2012-13 con 34 tantos en liga y 12 en Champions. A pesar de acabar desquiciado la final de Copa, el portugués dio signos de maduración en plena tormenta con Mourinho y, en su mayor parte, eludió entrar en polémicas dentro y fuera de la cancha.

El enésimo proyecto del presidente Florentino Pérez, quien solo suma una liga en siete años (interrumpidos) al mando desde que cesara al actual seleccionador Vicente Del Bosque, pasa por evitar que Cristiano caiga en la “tristeza” que lastró su inicio de campaña anterior y acometa con éxito la renovación de contrato de su jugador-bandera.

Ancelotti, curiosamente un entrenador de perfil diplomático como Del Bosque, ya ha conseguido aligerar el ambiente en el vestuario, según declaraciones del plantel, ávido de pasar página sobre el nocivo ciclo del apodado “Special One”.

Los aires soplan frescos en la capital y Barcelona, pese a que poco cambie en el panorama general, con los mismos candidatos de siempre a pelear el título y tres nuevos competidores en los recién ascendidos Elche, Villarreal y Almería que lucharan por evitar el descenso; así como las sospechas de amaños que siguen enturbiando periódicamente la competición.