Inseparables. El Mago Frank recordó que desde 1968 trabaja contento en esta labor de divertir a los demás junto con su Conejo Blas

EL UNIVERSAL

Francisco Suárez, mejor conocido como el Mago Frank, celebra 45 años de trayectoria artística muy feliz de dedicarse a la magia y a la ventriloquía, ésta última para hacer hablar a su inseparable marioneta, el Conejo Blas, así como entretener y divertir al público infantil y adulto con su espectáculo.
En este aniversario el Mago Frank recordó que desde 1968 trabaja contento en esta labor de divertir a los demás junto con su Conejo Blas, lapso en el cual aprendió a ser más hiperactivo conforme fueron pasando los años para lograr entretener a los pequeños.
Refirió al respecto que “antes los niños eran más observadores y auditivos y podía contarles historias, situación que ahora no puedes hacer porque los niños se paran y se van a los juegos de la fiesta o a la alberca de pelotas, entonces en el show trato de hacer a los niños siempre activos incluso hiperactivos; porque es la única manera de controlarlos –atentos al espectáculo-”.
Añadió que “la inocencia de pensar que un conejo puede hablar eso es lo que no ha cambiado realmente, incluso la tecnología lo ha reforzado, hay niños que dicen mi muñeca habla pero no me dice mi nombre, ni tampoco me dice salud cuando estornudo, la tecnología nos ha dado más brío a los que hacemos cosas en vivo”.
Destacó que su show es el mismo en esencia y esa su lucha constante con los productores de televisión donde le preguntan qué puede aportar de novedad “y para mí eso es triste porque yo les digo tú me conoces de cuando eras chico, no quiere decir que esté oxidado sigo trabajando y sigo renovando el show, pero les pesa a los nuevos ver al mago”.
De su marioneta Blas comentó que no lo ha cambiado y le gusta como está, lo único que le ha puesto es el micrófono inalámbrico que no lo tenía, “pero realmente la técnica del ventrílocuo no está en tener un muñeco con luces y con pilas sino lo más simple es un conejo blanco y hasta ahí, no necesita más”.
Abundó que “hay unión entre el mago y el conejo, somos pareja y no me pueden ver sin Blas, uno de mis sueños desde hace 35 años es que Blas sea un dibujo animado y que tuviera su propia vida en una caricatura, que tenga un mundo diferente al nuestro”.
Agregó que para ver realizado su sueño ha acudido a escuelas de diseño gráfico para proponerles el producto, pero los ejecutivos frenan esas cosas; “no obstante, antes de dejar las tablas, trataré de conseguirlo”.
Cabe señalar que Francisco Suárez se presenta desde hace ocho años sin Blas en la puesta en escena “La historia de Gazapo”, escrita por él, aunque asegura no ser escritor y asimismo la actúa, sin ser un gran actor, sino que sólo sale al escenario a platicar algo que un día se le ocurrió y la gente lo ha tomado con cariño.
El contenido de “La historia de Gazapo” es bastante profundo y rescata valores ante una situación endeble hoy en día como el amor de pareja, por eso el slogan dice: “No te cases sin verla”.
Los domingos el Mago Frank se presenta con el Conejo Blas, a las 13:00 horas en el teatro del hotel NH, y a las 18:00 horas con “La historia de Gazapo” en el mismo lugar.
Aunque hace 20 años que no trabaja en el programa dominical “En familia con Chabelo”, la gente lo sigue ubicando dentro de esa emisión en la cual indicó que estuvo durante ocho años consecutivos, pero le da gusto que la gente aún crea que ahí sigue.
En la actualidad se presenta en un programa de televisión de cable que se llama Chistin” y pasa martes, jueves y los domingos en el canal 317 de Sky, también graba un programa de radio con el padre José y se llama “Resonancias DF” en Radio Imagen.