La racha de baja demanda la padecen desde el año pasado.

José Fuentes

La bonanza que generan las festi­vidades julianas no beneficia a to­dos los sectores productivos de la Isla por parejo, y a diferencia de los prestadores de servicios turísticos, la nula ocupación tiene en severa crisis a los más de 80 socios del Sindicato de Motocarros y Trici­clos “1 de Mayo”, quienes sin traba­jo, se ven imposibilitados a elevar los costos del escaso servicio de acarreo que prestan y hacer frente al alza de combustible y refaccio­nes, confirmó su secretario general, Silvio Correa Pérez.

Este año, sostuvo el dirigente ce­temista, la crisis económica ha gol­peado severamente a los prestado­res del servicio de acarreo a través de motocarros y triciclos de la loca­lidad, y recuerda que desde el ini­cio del 2011 ha sido mínima la de­manda laboral, sobre todo, porque ahora ocupan unidades con mayor dimensión para el acarreo y des­plazan a los carromotos, que antes eran la principal opción en la Isla.

Lamentó que a la par, vaya en aumento el precio del litro de la gasolina y que mes con mes afec­ta severamente la economía de los más de 80 socios que conforman este sindicato, quienes no obstante del encarecimiento, han decidido no incrementar los precios en los pocos servicios que ofrecen a la co­munidad del Carmen.

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“Si de por sí no tienen trabajo y sí incrementan el costo del servi­cio, menos tendrán trabajo y ga­nancias”, dijo.

Correa Pérez consideró que es­te 2012 “nos ha ido como en feria, pues nos entristece el hecho de que a diario salgamos de nuestros hoga­res con la esperanza de percibir al­guna ganancia y al término de cada jornada volvamos a nuestros hoga­res con las manos vacías; y es es­to lo que más nos preocupa, dado que impacta seriamente la econo­mía familiar, y es que se avecina la entrada a clases y no tenemos para comprar los útiles de nuestros hi­jos, así como para pagar la colegia­tura”, aseguró.

Apuntó entonces que el pro­blema es mayor para todos aque­llos socios que durante los últimos años lograron renovar sus unida­des, que representan la única he­rramienta de trabajo, pero debido a que son muy escasas las ofertas que reciben, no tienen muchas po­sibilidades de recuperar los recur­sos que invirtieron.