Ayer los ánimos estuvieron tensos en el poblado. (Foto: Héctor Zavala)

Roxana Vázquez Campos

La falta de pago del Ayuntamien­to de Campeche a los ejidatarios de la junta municipal de Chiná por la renta de un terreno donde se en­cuentran las bombas que surten de agua a 70 por ciento de la población de la capital provocó ayer una falta de suministro del líquido en zonas de la periferia.

Los ejidatarios exigen al Ayunta­miento el pago de 600 mil pesos por la renta acumulada de un año de los terrenos; sin embargo, ayer acepta­ron el ofrecimiento de las autorida­des municipales de abonarles 58 mil pesos para evitar el desabasto.

Fue un domingo tenso en el que incluso hicieron acto de presencia defensores de los derechos huma­nos en Chiná, así como autoridades del Gobierno estatal y finalmente de la Comuna capitalina. Los ejida­tarios declararon desde el sábado por la noche que no iban a ceder na­da, pues el Ayuntamiento hizo caso omiso a sus advertencias.

Las ocho bombas que suminis­tran de agua a la ciudad fueron apagadas el mismo sábado por la noche. Sin embargo, los efectos em­pezaron a sentirse desde el medio­día de ayer, principalmente en las zonas bajas de la capital, como la Presidentes de México, Plan Chac, Colonial Campeche y Fidel Veláz­quez, según pudo comprobar EL EXPRESO. En el resto de la ciudad, las consecuencias fueron la poca presión en el suministro.

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Ante la insistencia de los ejidata­rios de no ceder, las negociaciones se fueron tornando difíciles. El vi­sitador general de los derechos hu­manos, Luis Octavio Poot López, arribó al mediodía para hacer ver a los inconformes acerca del daño que provocan a la ciudadanía en ge­neral con su medida de fuerza.

Posteriormente, el comisario eji­dal de Chiná, llegó al lugar para in­formar que había conversado con el secretario del Ayuntamiento, Fer­nando Calderón, sobre el adeudo. No obstante, los ejidatarios se mo­lestaron más cuando supieron que Calderón no iría y que, por el con­trario, les pedía negociar, pero en la ciudad capital.

Los ejidatarios impidieron a las autoridades llegar a la zona de po­zos, que se encuentran a 10 kilóme­tros de la junta municipal. El pacto alcanzado comprometió el pago in­mediato de 58 mil pesos y la pro­mesa de que mañana martes serán 174 mil más. No obstante, será hasta ese día cuando quede normalizado totalmente el suministro de agua.