Reinauguran Casa del Estudiante Campechano en DF

Estado, Jueves 1 agosto, 2013 a las 10:27 am

Remodelación. Hasta hace poco la Casa del Estudiante Campechano no tenía luz, ni camas ni baños; hoy luce así, totalmemente remodelada y lista para recibir a estudiantes de la entidad. (Fotos: Robin Canul)

REDACCIÓN
REDACION@MULTIMEDIOSCAMPECHE.COM

Pasaban las 13:30 horas y el rostro de satisfacción y alivio se percibía en el recién remodelado edificio de la Casa del Estudiante Campechano. Ahí, cinco brillantes estudiantes campechanos de posgrado de diferentes áreas mostraban orgullosos sus nuevas recámaras, baños y biblioteca, que apenas tiene dos docenas de publicaciones.

La casa ubicada en el Casco de Santo Tomás, a unas cuadras del Instituto Politécnico Nacional, brillaba con luz propia, pues finalmente había recibido atención, después de más de 30 años. Ahora, equipada con cámara de vigilancia, internet y mueblería nueva recibía a autoridades campechanas que finalmente le hicieron caso. Desde ayer, como lo anunció el director de la Fundación Pablo García, Ricardo Medina, los muchachos recibirán desayuno y apoyo, gracias a que su manejo pasará a manos de la fundación.

Beneficiados. Los primeros cinco huéspedes de la casa

Era el colofón de un día que había iniciado antes de las 11 de la mañana, en la lateral de Paseo de la Reforma, esquina con la calle de Allende, donde una carpa blanca acondicionada por las autoridades del Gobierno del Distrito Federal esperaba a los campechanos y a todos aquellos que llevan su sangre para recordar a Don Pablo García y Montilla y sus aportaciones. Con la única notable ausencia del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Mancera, los campechanos ilustres como la escritora Silvia Molina, esperaban a sus autoridades para el homenaje.

La nueva estatua de Don Pablo García había sido restaurada gracias al apoyo de las autoridades del DF y de los mismos vecinos de la colonia Guerrero, como lo mencionó el gobernador Fernando Ortega en su mensaje. “La estatua no tenía placa, estaba sucia y pintada”, recordó el gobernador al agradecer la atención brindada al pueblo campechano con la nueva efigie. Nadie podía estar ajeno al emotivo homenaje.

El típico ruido de la histórica avenida de la capital mexicana se había silenciado momentáneamente, mientras curiosos desde los micros o del Turibús observaban el colorido y la alegría de todos aquellos asistentes que llevaban la sangre campechana y que no pudieron ocultar su emoción cuando la Sinfónica de la Policía Federal entonó el Himno Campechano en pleno Paseo de la Reforma, casi esquina con el Eje 1 Norte.

Más tarde, esa emoción quedó manifiesta en la nueva Casa del Estudiante. Ahí, cinco brillantes alumnos se presentaban como los huéspedes de un predio que antes no tenía ni camas, ni luz, una escalera colgante. Hoy, pulcramente pintada, la casa está equipada con baños nuevos, recámaras nuevas, muebles nuevos, y podrá albergar hasta a 16 estudientes. Los jóvenes oriundos de Calkiní, Champotón, Candelaria… narraban orgullosos al gobernador y a sus invitados sus logros académicos y su compromiso de regresar al estado que los vio nacer. Y ayer, vieron por primera vez una motivación extra.