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SEGUNDA PARTE

Gabriela Aguilar Nah/Fotos: Robin Canul

En la Ensenada del territorio campechano se encuentra Tecnología Pesquera Avanzada de Campeche, única empresa de cultivo de peces marinos integral en todo el mundo, que trabaja a partir de un laboratorio de reproducción con una finca en mar abierto.

Jean Pierre Goffings es el creador y responsable del laboratorio de reproducción de los peces, y tiene a su cargo la parte esencial del proceso. Hacer acuacultura en México –y sobre todo en el estado- no ha sido nada fácil. Aunque la costa campechana es la más apta para el cultivo de Sciaenops ocellatus (Corvina), las limitaciones económicas y la falta de apoyos pueden ser el obstáculo más fuerte.

Esto lo sabe muy bien Jean Pierre Goffings quien, a su llegada a Campeche hace 15 años, contaba con los conocimientos para hacer y desarrollar una verdadera acuacultura; sin embargo, la falta de capital frenó su trabajo de manera abrupta, como narra a EL EXPRESO: “(en Francia) yo tenía empresas de cultivo de peces marinos, y en el 96-97, con la apertura del mercado común europeo, de repente del día a la noche mis empresas ya no eran rentables porque entraron países que tenían costos de producción mucho más bajos que yo, como Grecia, Portugal, Turquía, Libia; toda esta gente estaba produciendo los mismos pescados que yo y llegaron a presentarlos en el mercado a precios mucho más bajos de lo que yo podía y todo esto se acabó”.

“Yo no quería dejar el trabajo y entonces me enteré que un laboratorio de investigación francés estaba trabajando sobre la especie Sciaenops ocellatus, corvina roja, entonces decidí seguir en el gremio y fui a buscar dónde podía establecer una empresa de esta especie; como es una especie del Golfo de México, pues tenía que hacerlo en el Golfo de México y por fortuna encontré al secretario de Pesca de aquí de Campeche en ese entonces, Ramón Méndez Lanz, y cuando se enteró del proyecto me invitó a venir a hacerlo en Campeche”.

Al principio realizaron un convenio con la Universidad de Ciudad del Carmen, ya que contaba con las instalaciones básicas para crear un pequeño laboratorio; además, el secretario de Pesca debía comprobar si Goffings era capaz de poner en marcha el proyecto y hacerlo funcionar. Todo tuvo buenos resultados, a pesar del rústico inicio, y así demostró que sabía hacer acuacultura. La primera empresa que instaló Jean Pierre estuvo cerca de la costa de Seybaplaya, pero el paso del huracán Isidoro arrasó con todo, hasta que pudo instalarse en la ensenada.

Cuando Ramón Méndez Lanz cambió de secretaría, se perdió totalmente el interés por parte del Gobierno, así que Goffings tuvo que quedarse a cargo de la pequeña empresa que le representaba más gastos que ingresos: “Estaba casi a punto de decir ‘bueno, ya, esto no funciona’ porque falta una monstruosa inversión de capital y ese capital no lo podía obtener porque (a) la banca privada de México no le interesan mucho los empleos productivos y el sector gubernamental no estaba considerando que el cultivo de peces marinos era un potencial de desarrollo. Yo venía a la conclusión de que esto iba a terminarse aquí en México, pero en ese momento llegó un grupo de inversionistas y acuacultores (israelíes)”.

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Hace casi tres años, cuando los acuacultores israelíes conocieron el proyecto de Jean Pierre Goffings, quedaron “encantados de encontrar un laboratorio justamente trabajando con los peces que ellos querían hacer y cerquita de donde querían establecer su finca; entonces nos asociamos y ya estamos produciendo cantidades importantes de peces”.

Fue así como los inversionistas de Israel crearon Tecnología Pesquera Avanzada de Campeche SA de CV, y Jean Pierre Goffings quedó completamente a cargo del laboratorio de acuacultura (que él creó).

EXCELENTE PRODUCTIVIDAD

A dos años de reestructurar el laboratorio y de asociarse con los israelíes, ya es la única empresa que cultiva peces marinos en México y ha creado 110 empleados directos “que no existían antes porque el sector no existía. Yo creo que en el estado de Campeche, con el capital que tenemos, -intelectual y geográfico- la vocación es la producción; estoy convencido de eso, que tenemos el capital para incursionar en la tecnologización, pero no tenemos el capital económico. La naturaleza es muy generosa con Campeche y hay potencial muy importante para incursionar en el sector de la producción primaria”.

“Nuestra empresa privada estuvo buscando el mejor lugar para hacer acuacultura en mar abierto, y ese fue Campeche; somos únicos en el mundo de hacer acuacultura en mar abierto, los acuacultores que trabajan en el mar, siempre están en la costa, en bahías protegidas, pero en mar abierto no existe otra empresa; los israelíes con los que estoy asociado tienen la tecnología para cultivar en mar abierto”.

Actualmente la empresa exporta cantidades importantes de peces a Estados Unidos: entre 12 y 15 toneladas a la semana, aunque hay veces en las que sólo son ocho. “Todo va por barco desde Progreso, o por avión de Mérida o de Cancún a Estados Unidos; se exporta en forma de filete o entero eviscerado. La producción prevista aquí ahorita es arriba de mil toneladas al año, y la empresa tiene ya un proyecto de extensión. La ventaja es que el pez que estamos haciendo está totalmente en veda en los Estados Unidos desde más de 15 años; el pescado que puedes encontrar en el mercado es solamente de cultivo y esto es para toda la costa de Estados Unidos; entonces quiere decir que estamos produciendo un pez que no está (en) competencia en el mercado. El cultivo de peces marinos son oportunidades que en México, yo tengo la opinión, no se aprovechan”.

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