Megafraude.

Megafraude. Clientes que depositaron su confianza -y su dinero- están preocupados por la posible pérdida de sus bienes

José Fuentes Santos
redaccion@multimedioscampeche.com

Sin que nadie despeje sus dudas sobre el futuro de sus propiedades dejadas en empeño, clientes de la sucursal dos de la empresa Casa Mazatlán, viven momentos de incertidumbre ante el cierre de la casa de empeño luego de que se descubriera un fraude gerencial.

Numerosos clientes temen que luego de que depositaron su confianza en esa empresa ubicada sobre la calle 31 por 30 de la colonia Centro, se vean afectados por el proceso legal y al mantenerse cerrada les impide pagar los intereses y terminen perdiendo sus prendas y artículos, principalmente por el riesgo de declararse en quiebra.

Muchos de los clientes, al llegar este lunes a pagar los refrendos de sus empeños, se encontraron con la noticia por parte de personal de la empresa de que se efectúan labores jurídicas en esa sucursal, luego de que el fin de semana se descubriera un fraude en el que involucraron a una empleada por robo. Aunque también se dijo que podría haberse tratado de una detención arbitraria promovida por personal jurídico de esa empresa, que presuntamente está en números rojos.

Mega fraude de casa de empe–o , preocupa a clientes (2)

Otros clientes, quienes ya superaron su crisis financieras intentaron en vano desempeñar sus prendas y aparatos eléctricos. Entre los clientes se especula que esta empresa paulatinamente ha cerrado las diversas sucursales que tiene en otros estados del país, presuntamente por estar al borde de a quiebra.

Ante ello, siempre en el anonimato, algunos clientes pidieron a las autoridades de los tres niveles intervenir en este caso, dado que hay muchos ciudadanos que pueden salir perjudicados de este problema jurídico interno de Casa Mazatlán.

“Pedimos a las autoridades, principalmente a Gobernación y al Ayuntamiento de Carmen, quienes tenemos entendido otorgan los permisos correspondientes de operación y licencia de uso de suelo, y a otras dependencias para que acudan a verificar el estado que pulsa esta empresa, pues la poca información que proporcionan es insuficiente para garantizar la recuperación de nuestras prendas y artículos”.

Dijeron que por educación y respeto, los altos directivos debieran dar la cara y explicar con argumentos qué es lo que sucede en su empresa.