‘Cochinero’. Así lucen algunos espacios de la Reserva de la Biosfera Los Petenes, que nace en esta ciudad y abarca cuatro municipios.

‘Cochinero’. Así lucen algunos espacios de la Reserva de la Biosfera Los Petenes, que nace en esta ciudad y abarca cuatro municipios.

REDACCIÓN
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Ayer domingo se celebró el Día Internacional de Defensa del Ecosistema Manglar y en Campeche, como es ya una tradición, pasó desapercibido. Si una noticia hay en el marco de este tema, es que Campeche es el tercer estado con mayor pérdida de superficie y que en los últimos cinco años la disminución ha sido a un ritmo de dos mil hectáreas anuales.

Ni la Secretaría del Medio Ambiente y Aprovechamiento Sustentable (Smaas), ni las delegaciones de la Secretaría del Medio Ambiente y recursos Natuales (Semarnat), ni la Procuraduría Federal del Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Nacional de la Biodiversidad (Conabio) o la Comisión Nacional de Áreas naturales Protegidas (Conanp), se pronunciaron al respecto este fin de semana.

Son dos las grandes amenazas para el manglar de Campeche,  que siempre en actividades oficiales se presume como la entidad con la mayor superficie del ecosistema, sin mencionar que también es una de las que más pierden año tras año: la extinción por contaminación y la tala in discriminada, principalmente por invasiones.

Esto, pese a que las autoridades medioambientales también destacan que los manglares aportan gran cantidad de oxígeno, protegen contra los huracanes, inundaciones y la erosión costera, además de que mejoran la calidad del agua.

También se ha señalado que el manglar es un criadero de especies, por lo que también contribuye a la reproducción y las actividades productivas y a la alimentación.

El ecosistema es, además, hábitat de una gran variedad de fauna, como unas 150 especies de reptiles, 400 especies de aves, mamíferos entre los que destaca el jaguar, etc.

Sin embargo, los manglares sobreviven bajo toneladas de basura y sucumben a la tala ilegal, según los reportes de las mismas dependencias medioambientales: En el año 2005 existían en Campeche unas 774 mil hectáreas de manglar, pero cinco años después se contabilizaron 764 mil hectáreas, una pérdida de 10 mil hectáreas en cinco años. Es decir, el manglar se pierde en la entidad a razón de dos mil hectáreas anuales.

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Apenas el año pasado EL EXPRESO informó que Campeche era el tercer estado del país con mayor pérdida de superficie de manglar, según se dio a conocer en el reporte Manglares de México, elaborado por la Conabio.

En ese reporte se señaló que las  entidades con mayor pérdida fueron Nayarit, con 2 mil 864 hectáreas;  Quintana Roo, con 2 mil 161; y Campeche, con 2 mil 42.

Esto pese a que las cuatro especies de manglar: mangle rojo (Rhizophora mangle), mangle blanco (Laguncularia racemosa), mangle negro (Avicennia germinans) y mangle botoncillo (Conocarpus erectus), están sujetas a protección especial de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana (NOM) 059 SEMARNAT-2010.

De hecho fue la Semarnat la que describió, en ese documento, las principales amenazas del ecosistema y Campeche parece  registrar todas y cada una: destrucción del hábitat, contaminación y sobreexplotación de los recursos. La falta de planificación del desarrollo urbano, industrial y turístico, así como del desarrollo agrícola, ganadero y acuícola. Los desechos sólidos urbanos, contaminantes industriales, pesticidas y fertilizantes agrícolas, derrames de petróleo, etc.

Aunque los riesgos para el mangle campechano son amplios y generalizados, es en las zonas urbanas en donde presentan mayores peligros, sobre todo en las ciudades de Campeche y Carmen. Basta un rápido recorrido por la zona de manglares de las manchas urbanas para corroborar la cantidad de basura, de residuos sólidos y líquidos, de contaminación y de tala ilegal que a diario padecen, sin que la autoridad emprenda acciones concretas y precisas, más allá de la colocación de un alambrado.

La zona de manglares de esta ciudad capital está protegida por al menos dos leyes, las dos federales: La NOM 59 de la Semarnat y el reglamento del manejo del Área Natural Protegida ‘Los Petenes’, leyes de las que nadie parece acordarse.Tabla