Con una incontable cantidad de hoyancos de al menos 25 centímetros de profundidad y hasta un metro de diámetro cuenta la calle 10 en el barrio de La Ermita, una de las principales vialidades en la ciudad por la cual circulan cientos de campechanos a diario.

La presencia de los orificios en el suelo se han convertido en un peligro para quienes transitan en sus vehículos por esta arteria vial.

Debido a las dimensiones de estos, los conductores tienen que eludir los baches para evitar dañar sus automóviles, pero debido a este movimiento evasivo se han presentado algunos sucesos que, por fortuna, no terminaron en accidentes viales.

Cabe recordar que la semana pasada, vecinos de La Ermita restringieron el acceso a esta calle debido a las constantes inundaciones sufridas a causa del bloqueo en el sistema de drenajes.

Josimar Mex
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