Los famosos costales que desde 1977 sirven de entrada y salida de agua de mar para el enfriamiento de los calderos de la Central Termoeléctrica de Lerma servirán ahora, más bien, como muelle para la práctica de la pesca deportiva.

trabajadores de la termo pescando

Un recorrido de EL EXPRESO por las inmediaciones de la planta generadora de más de 100 megawatts de electricidad para distribuir en toda la región, corroboró que ya se bajó, en definitiva, el switch. Las chimeneas no expulsan más dióxido de carbono a la atmósfera, el motor que halaba agua de mar está detenido y el otrora constante flujo de agua caliente de regreso a la bahía está detenido.

De lo que fue la termo desde hace más de cuatro décadas, sólo queda la actividad humana en las instalaciones. Actividad que se limita a lo administrativo y… al pasatiempo y al hobbie. Por eso quizá se vio a un grupo de empleados de la Comisión Federal de Electricidad, adscritos a la Central Termoeléctrica de Lerma, matando el tiempo con una caña de pescar y seccionando carnada para lanzar, precisamente, desde las moles de cemento que hasta hace poco servían para dirigir el agua salada de entrada y de salida de la planta.

Fue desde el año pasado cuando los senadores de la República, Jorge Luis Lavalle Maury y Raúl Pozos Lanz, presentaron una iniciativa para exhortar a la CFE, a la Secretaría de Energía y otros organismos gubernamentales, hacer un estudio de viabilidad del cierre de la termo o para su conversión en una planta con tecnologías nobles con el medio ambiente.

En marzo pasado, se confirmó que la termoeléctrica cerraría, y fue a mediados de julio cuando se dio a conocer el Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional 2015-2029 que, entre otros, confirmaba el cierre de un total de ocho centrales generadoras de electricidad operadas por la CFE, una de ellas era la de Lerma.

El cierre de la termo es parte del Programa de Retiro de Unidades Generadoras, que abarca los próximos 15 años y que prevé el cierre de 127 centrales en 20 estados del país. Nueve, incluyendo la de Lerma, Campeche, saldrán de operación este y el próximo año. La de Lerma ya lo hizo.

Fue en mayo pasado cuando el senador Lavalle maury reveló a EL EXPRESO que sería en noviembre cuando la central dejaría de funcionar en forma definitiva, lo cual se ha mantenido en secreto y bajo un fuerte hermetismo por parte de las autoridades de la CFE y de los propios trabajadores, que temen perder sus fuentes de empleo.

Por eso, cuando este rotativo intentó entrevistar al personal de la planta, que acude de manera normal y cumple con su horario acostumbrado, aunque la central ya no funcione, se topó no sólo con hermetismo, sino de franco rechazo a hablar del tema. Los pocos que quisieron hablar aseguraron o no tener conocimiento o estar laborando en forma normal.

Al acudir a los costales, donde un potente motor extrae agua de mar y lo conduce hacia las maquinarias, se notó que estaba apagado. Unos metros más adelante, donde se ubica la salida del agua tras cumplir su labor de enfriamiento, se notó que ya no salía nada. La única actividad que se desarrollaba era por un grupo de cinco uniformados en color caqui y el logotipo de la CFE tirando sus cañas de pescar y cortando carnada.

Según algunos vecinos, la planta trabaja sólo en ocasiones, lo que había sido advertido por los senadores cuando señalaronq ue la termo sólo se echaría a andar en ocasiones especiales, dependiendo de las necesidades de producción, aunque en el calendario del Programa de Desarrollo Energético Nacional el cierre de la termo de Lerma estaba fechado en noviembre pasado.

Redacción / Josimar Mex 
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FOTO: Archivo/EL EXPRESO