Este martes se celebra el Día Mundial de los Humedales, y en Campeche, debido a su importancia por albergar algunos de los sitios más importantes del mundo, la fecha no puede pasar desapercibida.

La importancia de este día radica en el hecho que México continúa ocupando el segundo lugar en la lista de Sitios Ramsar y humedales de importancia internacional al registrar a la fecha 142 sitios, de los cuales tres se encuentran en el Estado.

Además, la entidad posee 10 sitios de manglar considerados prioritarios por los especialistas, de los 25 que pueden encontrarse en la Península de Yucatán.

Los humedales se caracterizan por ser zonas de transición, tanto terrestres como marino-costeras, situadas en las partes bajas de los terrenos que se inundan temporal, recurrente o permanentemente, por aguas superficiales y/o subterráneas.

En el caso de México, posee diversos tipos de humedales, como son manglares, pantanos, lagos, ríos, oasis, marismas, pastizales húmedos, estuarios y arrecifes de coral. No obstante, su riqueza biológica es impactada por diversas amenazas, como la transformación, pérdida y deterioro de sus hábitats; especies invasoras; sobreexplotación; contaminación y cambio climático.

Se estima que un 6 por ciento de la superficie de la Tierra se compone de humedales, es decir, unos 570 millones de hectáreas.

En cuanto a su biodiversidad, los humedales dan sustento a grandes concentraciones de aves, mamíferos, reptiles, anfibios, peces e invertebrados; albergan más de 100 mil especies conocidas de agua dulce y, de las 20 mil especies de peces en el mundo, más del 40 por ciento vive en agua dulce.

También ayudan a mitigar el cambio climático, ya que representan el 30 por ciento del carbono retenido en el planeta, lo que constituye el doble de la cantidad almacenada en los bosques de todo el mundo. Por ello, si se queman o se drenan para ser utilizados como áreas agrícolas, pasan a ser fuentes de carbono. Las emisiones de CO2 derivadas de los incendios, el drenaje o la explotación de los humedales equivalen al 10 por ciento de todas las emisiones anuales de combustibles fósiles.

México, gracias a la incorporación de humedales a la Lista de Ramsar, ha logrado colocar el tema de humedales en la Agenda Nacional, como ecosistemas que, ligados al agua, son de seguridad nacional. México también contribuye con la protección de ecosistemas considerados sub-representados por la Convención, como son manglares, arrecifes y pastos marinos.

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Sin embargo, los sitios que han tomado mayor importancia por su aporte al cuidado del ambiente son los manglares. A pesar de ello, la pérdida de este tipo de ecosistemas se ha remarcado sobretodo en las últimas dos décadas.

Apenas hace unos días se desató un escándalo cuando, durante la madrugada del pasado 16 de enero, con el resguardo de policías estatales y municipales, trabajadores de 22 empresas entraron con enormes excavadoras y equipos de movimiento de tierra y comenzaron a destruir los de manglares de Tajamar, en Quintana Roo, para la construcción de un complejo turístico.

Pese a lo grave del asunto, la situación no es muy distinta en el Estado. Tan sólo en los manglares ubicados sobre la avenida Pedro Sainz de Baranda pueden observarse enormes cantidades de basura depositada en el sitio.

Pese a los intentos de grupos ambientalistas por tratar de frenar esta situación, la inconsciencia ciudadana y la falta de autoridad de dependencias ambientales parecen llevar a un ecocidio inminente.

Los manglares brindan una gran variedad de servicios ambientales, pues son zonas de alimentación, refugio y crecimiento de juveniles de crustáceos y alevines, por lo que sostienen gran parte de la producción pesquera.

Además, son utilizados como combustible (leña), poseen un alto valor estético y recreativo, actúan como sistemas naturales de control de inundaciones y como barreras contra huracanes e intrusión salina, controlan la erosión y protegen las costas, mejoran la calidad del agua al funcionar como filtro biológico, contribuyen en el mantenimiento de procesos naturales tales como respuestas a cambios en el nivel del mar, mantienen procesos de sedimentación y sirven de refugio de flora y fauna silvestre, entre otros.

En México, los manglares han sido afectados principalmente por la tala o remoción que se ha llevado a cabo para abrir paso a actividades agrícolas, ganaderas, acuícolas y turísticas.

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