Como parte del ‘Año de la Misericordia’, la Diócesis de Campeche realizó ayer el ‘II Congreso de la Vida Consagrada”, con el fin de reforzar los conocimientos sobre la realidad y la vida para que de esta forma luego lo puedan transmitir a la gente que los rodea.

Con el lema “Vida Consagrada, Misericordia, Alegría y Paz”, se tuvo participación de alrededor de 300 personas de la diócesis de la provincia que la conforman Tabasco, Campeche, Yucatán y Chetumal.

En entrevista, la hermana cierva de Nuestra Señora de la Soledad, Lucia Ramírez Chávez,  dijo que el objetivo es que religiosos, religiosas y sacerdotes dedicados a Dios puedan vivir este año de la misericordia desde su propio estilo de vida y realidad para que lo puedan reflejar a sus semejantes.

De igual forma, destacó que todos los temas del congreso van enfocados al ‘Año de la Misericordia’ desde el punto psicológico, ya que el viernes pasado tuvieron platicas de psicología de cómo enfocar la misericordia de Dios, ya que si un religioso no está bien con él mismo no podrá transmitir la misericordia de Dios a su feligresía, por lo tanto la charla de ayer fue de la sagrada escritura desde el antiguo testamento de cómo vivir la imagen de Dios Padre.

Durante la conferencia de ayer, la hermana misionera servidora de la palabra, María Corroco Becerra dijo que el rostro de Dios se demostrará dependiendo al trato que se le dé a los demás.

“Desde que nos encomendamos a la vida consagrada siempre reflexionamos de la sintonía con Dios y mientras no lo hagan no se encuentran con Dios”, ademas que a Dios no le importa lo que somos porque nos sigue llamando.

Wilmer Delgado Rojas
[email protected]