Entre aplausos y al sonido de las mañanitas el pequeño Ian Francisco se despidió del personal de salud del Centro Estatal de Oncología (CEO) la mañana de hoy, donde además fue acompañado de un grupo de voluntarios que, disfrazados de diferentes personajes y superhéroes le ofrecieron apoyo, respaldo y una gran sorpresa.

Ian, es un pequeño guerrero de apenas 8 años recién cumplidos que recibió el mejor regalo de vida al ir a la última de 20 sesiones de radioterapia contra el diagnóstico de un tumor germinal en la glándula pineal.