Tal vez no habrá multa, ni mucho menos pena corporal, es más, a lo mejor ni siquiera se presente denuncia formal, pero el Ayuntamiento de Campeche deberá erogar los millonarios recursos que no tiene en reconstruir un edificio histórico que derribó sin permiso, ocasionando un daño al patrimonio cultural de la ciudad.

Ayer EL EXPRESO dio a conocer que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) preparaba una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra el Ayuntamiento de Campeche por el daño causado a la vieja casona ubicada en el cruce de las calles Brasil y Tamaulipas, del barrio de Santa Ana, considerada en la zona de amortiguamiento del área del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Hoy se sabe que el INAH podría haber metido reversa a sus intenciones de presentar demanda, pero con la condición de que la Comuna restituya el daño causado al edificio del siglo XIX.

De hecho, la coordinadora del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), Aída Amine Casanova, señaló que si se comprueba que el Ayuntamiento tergiversó o violó el permiso otorgado por el INAH y demolió en su totalidad la vivienda histórica, por ley está obligado a reconstruirla siguiendo los mismos trazos y técnicas que la original.

Por su parte, funcionarios municipales declararon que el Ayuntamiento cumplió con el permiso expedido por el INAH, pero fuentes extraoficiales señalan que están conscientes que deberán reparar el daño, cueste lo que cueste, afectando los recursos que deben destinar a los servicios públicos.

Wilmer Delgado.