Delito. José Manuel García Guevara ingresó por la fuerza a la residencia de Wanda Barton donde la violó y asesinó a puñaladas frente a su hijo de cuatro años

Associated Press

WASHINGTON (AP) — El FBI agregó el lunes a un mexicano acusado de violación y homicidio a su lista de los 10 criminales más buscados, la cual ya incluía a otros dos ciudadanos de México, un hondureño y un neoyorquino descendiente de puertorriqueños.

José Manuel García Guevara, de 25 años de edad y apodado “Pelón” está acusado de ingresar por la fuerza el 19 de febrero del 2008 a la residencia de Wanda Barton y su esposo en el estado de Luisiana, donde violó y asesinó a puñaladas a la mujer, frente a su hijo de cuatro años.

El FBI ofreció el lunes una recompensa de 100 mil dólares por información que facilite la captura de Guevara.

Guevara, quien nació en la población La Boquilla del estado mexicano San Luis Potosí en 1988 y tiene tatuada la letra “J” en el hombro, probablemente regresó a su país natal pero las autoridades no descartan que haya reingresado a Estados Unidos con documentos falsos.

Un jurado de instrucción acusó a Guevara en 2008 de homicidio sin agravantes, violación agravada y asalto agravado.

Además de Guevara, el FBI también agregó el lunes a su lista de 10 criminales más buscados al ex profesor universitario estadounidense Walter Lee Williams, acusado de explotar sexualmente a menores de edad.

Williams ha residido en Indonesia, Polinesia y Tailandia, pero las autoridades sospechan que ha viajado aMéxico y Perú.

Además de Guevara y Williams, los 10 más buscados incluyen al hondureño Alexis Flores, —acusado del secuestro y asesinato de una niña de cinco años en Filadelfia en 2000— y a los mexicanos Eduardo Ravelo (señalado de integrar la pandilla Barrio Azteca en El Paso) y Fidel Urbina, acusado de violar a dos mujeres en 1998 en Chicago, una de las cuales fue hallada sin vida en un auto incendiado.

La inclusión más prolongada en la lista es la de Víctor Manuel Gerena, un neoyorquino de antepasados boricuas acusado de asaltar un camión blindado en 1983 en Connecticut del que robó 7 millones de dólares tras neutralizar a sus dos ocupantes inyectándoles un sedante.