Camuflaje. Trabajadores panameños de pie sobre sacos de azúcar debajo de los cuales se encontraron armas cubanas en un barco de Corea del Norte

Associated Press

PANAMA (AP) — El gobierno panameño aseguró que Cuba debió informar del material armamentista que embarcó en un buque norcoreano de dudosa reputación que pretendía cruzar el canal interoceánico e informó que espera ayuda de las Naciones Unidas para determinar el futuro del barco y su tripulación.

Después de que el presidente Ricardo Martinelli anunciara la noche del lunes por su cuenta de Twitter la retención del barco y el descubrimiento de material bélico escondido en un contenedor tapado por miles de sacos de azúcar, el gobierno cubano informó un día después que el buque había zarpado de un muelle de la isla con 10.000 toneladas del cristal moreno y 240 toneladas de “armamento defensivo obsoleto” para ser reparado y luego devuelto al país.

La isla caribeña expuso sus argumentos de defensa nacional y su “firme e irrevocable” compromiso con la paz, el desarme, incluso nuclear, y el derecho internacional.

“Cuba tiene el derecho de plantear, por supuesto, su posición y nosotros en eso no tenemos nada que opinar”, planteó el miércoles el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, en una entrevista telefónica con The Associated Press. Pero, “ciertamente, una carga por obsoleta que sea o por dañada que esté no se puede transportar internacionalmente a escondidas y mucho menos tratándose del tipo de carga que es”.

“Para transitar por cualquier mar del mundo, la carga que usted transporta, así sea desechos, tiene que declararse y no es ilegal y contrabando”, añadió. “Ese comunicado de Cuba lo que revela es que este no era un tránsito inocente”.

Además, el ministro mencionó el hecho de que el barco norcoreano, identificado como Chong Chon Gang y fabricado a fines de la década de 1970, ha estado involucrado en otros hechos delictivos.

“Es decir, no es cualquier barco el que estamos viendo en la escena. Tampoco no es un barco público, oficial, militar del gobierno norcoreano. Es un barco mercante que pretendía pasar por el Canal de Panamá con un conocimiento de embarque que no reflejaba todo lo que llevaba dentro, independientemente de que el mismo pueda violar o no normas o resoluciones de las Naciones Unidas”.

Dos de los contenedores que estaban escondidos por miles de sacos de azúcar y que llevaban dentro parte del material de guerra cubano fueron sacados del buque el miércoles y colocados en un patio del puerto internacional de Manzanillo, en la provincia caribeña de Colón, donde está retenida la embarcación de bandera norcoreana, indicó Mulino. Agregó que quedan otras bodegas por despejar.

La tripulación de 35 marinos norcoreanos sigue bajo custodia de las autoridades de seguridad y por órdenes de una fiscalía de drogas.

El Ministerio Público indicó en un comunicado que a la tripulación se le inició una investigación por la supuesta comisión del delito de “atentar contra la seguridad colectiva”, debido al hallazgo del material bélico en el buque. No se les ha instruido ningún cargo hasta el momento.

Mulino dijo que esperan la llegada de expertos de Estados Unidos, Reino Unido y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para la tarea de inspección técnica del armamento, y que el gobierno está interesado en que el organismo mundial tome parte en las investigaciones.

La retención del barco tiene lugar en momentos en que Corea del Norte enfrenta una prohibición de la ONU para importar armas sofisticadas y misiles tras sus recurrentes pruebas nucleares. Martinelli dijo el lunes que creía que el transporte del material bélico sin declarar era una violación internacional y que Panamá acataba las resoluciones de la ONU.

Un intercambio de información de inteligencia en el que habría participado Estados Unidos alertó hace una semana del tránsito del buque norcoreano y sobre las sospechas de que probablemente llevaba drogas, explicó Mulino.

Una vez que ingresó a aguas del Caribe panameño, los agentes del Servicio Nacional Aeronaval y antidrogas de este país intentaron abordar el buque para inspeccionarlo, pero se toparon con la resistencia de la tripulación.

“Creo que quedamos claro y entendemos perfectamente ahora por qué fue la actitud hostil y violenta de la tripulación y de su capitán”, explicó Mulino.

El fiscal de drogas Javier Carballo aseguró que después de que se logró abrir con acetileno el primer contenedor el lunes, el capitán del barco intentó suicidarse cortándose el cuello con una pequeña navaja dentro del baño. El capitán fue llevado a un hospital de la provincia de Colón en donde permaneció hospitalizado hasta el martes por la tarde.

Mulino aseguró que el vicecanciller cubano arribó el sábado a Panamá y le solicitó al presidente Martinelli la liberación del buque, en el único contacto que han tenido ambos gobiernos sobre el caso.

Esperando instrucciones. Un agente de seguridad panameño monta guardia a bordo del barco de bandera norcoreana en la terminal internacional de Manzanillo, en Colón, Panamá