Los riñones, corazón, hígado y pulmones de una mujer que murió en 2007 fueron trasplantados a cinco receptores, de los cuales cuatro enfermaron en los seis años posteriores a la cirugía.

De acuerdo con Radio Fórmula, el American Journal of Transplantation (AJT) dio a conocer que los médicos nunca recogieron las células cancerosas en dichos órganos.

La primera paciente que falleció tenía 42 años y había recibido ambos pulmones de la donante; la enfermedad comenzó en sus pulmones y se extendió hasta el hígado y los huesos.

Mientras que otra mujer la tercera edad que recibió el riñón izquierdo desarrolló cáncer de hígado. El único sobreviviente fue un hombre que recibió el riñón derecho.

Un donante de órganos de 53 años, fallecido tras un accidente cerebrovascular en 2007 otorgó sus riñones, pulmones, hígado y corazón a cuatro receptores; sin embargo, 16 meses después, una mujer que había recibido el trasplante de pulmón empezó a desarrollar cáncer en los ganglios linfáticos de su pecho. Tras un análisis de las células cancerosas se reveló que en realidad eran células de cáncer de mama, y ​​el ADN en las células cancerosas mostró que estas células procedían del donante de órganos.

De los otros tres pacientes que habían recibido donaciones de este donante se sabe que dos de ellos fallecieron de cáncer poco después; mientras que el hombre de 32 años que recibió el riñón derecho, también diagnosticado con células de cáncer de mama en su riñón trasplantado en 2011, pudo salvarse luego de que los médicos pudieron extirpar el riñón.

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“Estamos, con todo, ante un caso muy singular: los receptores de trasplantes tienen una probabilidad de 1 entre 10.000 y 5 entre 10.000 de ser víctimas de estos eventos. Eso se debe a que los donantes de órganos se someten a pruebas de detección rigurosas, que incluyen antecedentes familiares de enfermedades, como cáncer, y exámenes múltiples de laboratorio.

Pero, incluso, así, no se puede analizar absolutamente todo y el riesgo no es cero. Además, también es más fácil que esas células cancerosas crezcan en pacientes trasplantados, porque los pacientes toman medicamentos para suprimir su sistema inmunológico y así evitar que sus cuerpos no rechacen el nuevo órgano”, explica un post de Xataca Ciencia.

De acuerdo con un estudio analizado por el portal mencionado, se explica que usar tomografías computerizadas para detectar la mayor parte de los casos tampoco sería prudente, porque podrían darse muchos falsos positivos.

“La realización rutinaria de tales pruebas podría conducir a la detección de falsos positivos y el rechazo de donantes sanos, lo que conduciría a una “disminución del ya escaso grupo de donantes”. Así que, por el momento, los autores no sugieren que se alteren los protocolos actuales dada la baja tasa de transferencia de cáncer en los trasplantes”, explica.

Agencias.