El primer ministro francés Edouard Philippe va a anunciar una moratoria de la subida de los impuestos a los carburantes prevista para el 1 de enero para intentar calmar las protestas de los “chalecos amarillos”, indicaron fuentes gubernamentales.

La moratoria de varios meses será acompañada por otras medidas de apaciguamiento, indicaron las fuentes.

Edouard Philippe anunciará las medidas decididas en la víspera durante una reunión con el presidente francés Emmanuel Macron en una reunión con los diputados de La República en Marcha (LREM), el partido presidencial, indicaron las fuentes.

Por otra parte, fuentes oficiales confirmaron la anulación de una reunión prevista entre algunos portavoces de los “chalecos amarillos” y el primer ministro prevista para este martes.

Poco antes, el nuevo delegado general de LREM, Stanislas Guerini, había solicitado públicamente una moratoria de la subida de los impuestos al carburante para “apaciguar al país”.

“Creo que sería sano, creo que hay que apaciguar el país”, declaró Guerini, que reconoció que había cambiado de opinión sobre el asunto.

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Desde el 17 de noviembre, Francia registra una masiva protesta en todo el territorio contra la subida del precio del carburante organizada por los “chalecos amarillos”.

La protesta desembocó el sábado en violentas manifestaciones en París y otras ciudades con incendios de automóviles, locales comerciales, un peaje en una autopista y la sede de una prefectura.

El lunes la movilización se amplió a los estudiantes secundarios y las organizaciones de agricultores anunciaron que iban a salir a la calle en la próxima semana.

A pesar de la violencia, el 72% de los franceses sigue apoyando a los “chalecos amarillos”, que ampliaron sus reivindicaciones a un aumento de los salarios y las pensiones y una mayor justicia fiscal, según una encuesta realizada por el instituto Harris Interactive.

Cuatro personas han muerto en incidentes relacionados con las protestas. La víctima más reciente es una mujer de 80 años que falleció tras las heridas sufridas por el lanzamiento de una bomba de gas lacrimógeno en Marsella.

Agencias.