El desequilibrio bioquímico y emocional causado por el estrés laboral aumentaría la frecuencia cardíaca con posibilidades de generar enfermedades en el corazón, promovería la dependencia de drogas e incluso desencadenaría desórdenes alimenticios.

Nathalie Sessions, nutrióloga de Bienestar Corporativo del Hospital Houston Methodist, explicó que el estrés es una respuesta natural del organismo que permite reaccionar ante la tensión, sustos o malas noticias, pero cuando se vuelve crónico perjudica la salud por el exceso de cortisol que se libera en el organismo.

Cuando estamos estresados de manera crónica, nuestro comportamiento puede inclinarse hacia elecciones no saludables de alimentos, como, por ejemplo: helados, comida rápida en lugar de verduras y  fruta”.

Sugirió realizar ejercicios de respiración profunda por 10 minutos después de una tarea estresante para oxigenar y relajar el cerebro, alimentarse sanamente, tener un sueño reparador, enfocarse en una sola tarea a la vez y escuchar música de 60 beats por minuto o hacer ejercicio. Además:

Evitar consumir harinas blancas, azúcar o helados, y sustituirlos por alimentos saludables y ocho vasos de agua al día.

Dormir mínimo siete horas al día y evitar el uso del celular, tablets, o pantallas de TV una o dos horas antes de dormir.

Evitar las multitareas y concentrase en una sola a la vez.

Agencias.