Agencia El Universal

DURANGO, Dgo., octubre 18 (EL UNIVERSAL).- Los dos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública de Lerdo y tres escoltas, reportados como desaparecidos desde el lunes pasado, fueron hallados con aliento alcohólico y afuera de un billar de la ciudad de Durango.

Francisco Nava, vocero de Seguridad Pública Municipal de Durango, informó que en los primeros minutos de este miércoles recibieron una llamada de denuncia sobre la presencia de hombres armados en el bulevar Domingo Arrieta.

Al lugar arribaron policías municipales que detectaron una camioneta donde estaban el encargado del despacho de la Dirección de Seguridad Pública Municipal de ciudad Lerdo, Andrés Balderas Pérez, y el subdirector operativo, Luis Manuel Torres Guel. Así como los escoltas José Antonio Orozco de la Cerda, Juan Carlos Espino Alvarado y José Eduardo Ponce Vitar, cuyo paradero se desconocía desde la tarde del lunes 15 de octubre.

El informe detalla que los mandos policiales y los escoltas estaban afuera del billar “Pool Marfil” , y al momento de la detención se confirmó que tenían aliento alcohólico y estaban armados.

Los elementos policiales de Lerdo acudieron el pasado lunes a Durango a la toma de protesta del nuevo delegado estatal de la Cruz Roja, a donde se trasladaron a bordo de una unidad oficial y ya no regresaron a ciudad Lerdo, reportándose su desaparición.

La fiscal General del Estado, Sonia Yadira de la Garza Fragoso, confirmó que fueron policías municipales quienes ubicaron a los agentes policiacos de Lerdo en el Barrio de Tierra a pocos metros del Centro Histórico de la ciudad.

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-Poca clientela

Desde hace varias semanas que prácticamente este vacío el billar donde fueron ubicados los dos mandos policíacos y tres escoltas de Lerdo que se encontraban como desaparecidos.

La encargada del establecimiento “Pool Marfil” en entrevista informó que las primeras horas del miércoles no se tuvo reporte de que hubiera personas armadas en el interior del establecimiento ni tampoco en el exterior, incluso le causó sorpresa recibir un mensaje en su celular donde se daba a conocer sobre el evento además de que algunos vecinos le informaran lo ocurrido.

La mujer señala que incluso la noche del martes se tuvo poca clientela pues sólo se vendieron dos caguamas y siete seis, es decir, fue mínima la venta.

Aunque a ella le tocó descanso, la persona que estaba como encargada le marcó cuando se dio el cierre del lugar y no le comunicó sobre algún incidente.

Comenta que algunos familiares le marcaron a su teléfono móvil para preguntarle de lo sucedido, pero no contaba con la información.

El billar mide cinco metros de ancho por diez de largo y cuenta con tres mesas de billar, además de diez mesas de servicio.

Este miércoles, solo un adulto mayor bebía una cerveza mientras conversaba con una mesera en la barra del negocio. Panorama que se ha hecho común, pues desde hace meses que ha bajado la clientela de acuerdo a la responsable de este lugar.