Desbalance. La estrategia disparó los recursos ejercidos por los abanderados a diputados y senadores y provocaron el rebase de gasto de 178 postulaciones

AGENCIAS

Aunque el caso Monex no impactó de manera importante en los gastos de campaña del ex candidato presidencial de la coalición Compromiso por México (PRI-PVEM), Enrique Peña Nieto, provocó el rebase del tope de gastos de campaña de 178 de sus aspirantes al Congreso.

De acuerdo con el dictamen sobre la revisión de los informes de gastos de campaña 2012, que será sometido al Consejo General del IFE mañana martes, los 50.5 millones erogados en las tarjetas Monex y que, según acreditó el instituto en enero, apoyaron esas campañas, fueron prorrateados (distribuidos) entre los candidatos a legisladores de esa alianza y libraron a la del presidente, de exceso de gasto.

La estrategia disparó los recursos ejercidos por los abanderados a diputados y senadores de ambos partidos y provocaron el rebase de gasto de 178 postulaciones.

Sólo por esas violaciones de topes, más las que provocaron otros nueve abanderados —en total 187 rebases— se proponen para PRI y PVEM 63.4 millones de pesos de multa. Mientras que, por 310 faltas diversas, la sanción global propuesta para ambos partidos es de 203.4 millones de pesos.

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El caso Monex aún está pendiente en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Pero la impugnación “no tiene efectos suspensivos”, por lo que la Unidad de Fiscalización ya prorrateó la suma entre candidatos beneficiados, según el dictamen.

Derivado de ese prorrateo, se acumularon a los gastos de Enrique Peña Nieto 2 millones 390 mil pesos, y 48 millones 118 mil pesos a aspirantes a diputados y senadores de esa coalición.

Para la distribución de gasto, la Unidad de Fiscalización aplica el Reglamento de Fiscalización que prevé que cuando existen dos o más campañas beneficiarias pueden presentarse gastos prorrateables.

En la campaña presidencial la mitad del gasto prorrateable se divide de manera idéntica entre los aspirantes beneficiados, mientras que el 50% restante se distribuye de acuerdo con el criterio de los partidos o las coaliciones.

La coalición PRI-PVEM decidió que 1% se sumara a campaña presidencial y 99% a las del Congreso. Eso explica que por el caso Monex aspirantes a legisladores absorbieron 48.1 millones de pesos.

En cambio, Movimiento Progresista (PRD, PT y Movimiento Ciudadano) asignó entre 34.17% y 55% de los gastos a su candidato presidencial, y de 45% a 66% a las de Congreso.