En los últimos cinco años, 14 ex gobernadores han sido acusados de corrupción, cinco fueron detenidos y están en prisión por delitos como desvío de recursos públicos y nexos con la delincuencia organizada. A los capturados se suma el ex gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, quien fue detenido el pasado viernes por el delito de peculado y lavado de dinero.

Los ex mandatarios emanados del PRI que durante ese periodo fueron detenidos y están tras las rejas son Javier Duarte de Ochoa, de Veracruz; Roberto Borge Ángulo, de Quintana Roo; Andrés Granier, de Tabasco, y el ex gobernador interino de Michoacán, Jesús Reyna García. Asimismo, por el PAN, el ex mandatario de Sonora, Guillermo Padrés Elías.

Permiso para robar

De acuerdo con especialistas consultados por periódico El Universal, la relación de una cifra alta en detenciones o averiguaciones contra ex mandatarios del PRI se debe a que el regreso de éste partido a la Presidencia de la República, en 2012, fue interpretado por muchos gobernadores como una licencia para robar. En tanto, los órganos autónomos y la alternancia política han ejercido una mayor presión para investigar a las gestiones corruptas.

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Un número importante de acusaciones o, incluso, detenciones contra ex mandatarios estatales se registra en las entidades en las que en los últimos dos años ha habido alternancia de gobierno.

Tal es el caso de Javier Duarte de Ochoa, ex gobernador de Veracruz (2010-2016), quien al culminar su mandato fue señalado por el actual gobierno veracruzano, al mando del panista Miguel Ángel Yunes Linares.

Otro de los casos es el de Roberto Borge Ángulo, ex mandatario de Quintana Roo (2010-2016), puesto que una vez que el PRI perdió la gubernatura y la asumió el perredista Carlos Joaquín González, comenzó una indagatoria en su contra por probable daño patrimonial de mil 900 millones de pesos.

Agencias