La Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó 19 observaciones al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) durante 2017 que alcanzaron a ocasionar un posible daño al erario público por 311 millones 358 mil 092 pesos en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM).

Ese dinero se fue en partidas que se pagaron, aunque ya habían sido canceladas, anticipos, pagos excedentes, por diferencias entre lo pagado y lo entregado, por el pago de finiquitos sin recepción final de servicios, pagos sin contratos firmados, por pagar trabajos que no correspondieron a lo acordado y por retraso en las obras.

La ASF revisó seis puntos de la construcción del NAIM y donde se encontró la mayor duda en el ejercicio de dinero fue en los trabajos de “limpieza, nivelación e instrumentación geotécnica de la Pista 6 y pavimentos para la conservación de caminos provisionales primarios y secundarios y bordos de canales, drenes y de lagunas de regulación”.

El daño más alto al erario se calculó en 86 millones 828 mil 024 pesos por concepto de sobrecostos en la limpieza y deshierbe del terreno, en la extracción, carga y acarreo fuera del polígono y en la colocación de la primera capa de tezontle. Según la ASF, el Grupo Aeroportuario no se cercioró de que los costos propuestos por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) estuvieran dentro de los valores de mercado, ya que en trabajos similares del mismo proyecto se encontraron costos menores que los ofertados.

Luego están los trabajos relativos a los pilotes para la Torre de Control, Edificio Terminal y el Centro de Transporte Terrestre Intermodal. La ASF informó de un posible daño por 74 millones 496 mil 426 pesos por pagos basados en fechas de ejecución que no se concretaron y desataron más fallas.

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De acuerdo con la revisión, el GACM anunció la liberación de pagos con el objetivo de incrementar los recursos en la producción e hincado de pilotes y estar en posibilidades de liberar las áreas de los contratos subsecuentes de construcción de losas del edificio terminal, del centro de transporte terrestre intermodal y de la torre de control de acuerdo con el “dictamen técnico para justificar la formalización del segundo convenio modificatorio”.

Sin embargo, resultó improcedente el pago efectuado porque los contratos mencionados se iniciaron 49, 103 y 20 días después de los considerados en las reprogramaciones autorizadas mediante el segundo convenio modificatorio del contrato de pilotes, por lo que el propósito original no se cumplió; la cantidad de pilotes disminuyó de 8 mil 047 a 7 mil 188 piezas y no se cambió la fecha de terminación de los trabajos.

Además se añadió un apartado de “Insumos adicionales por requerimientos de GACM para pilotes”, que contemplan la fabricación, izado e hincado de pilotes que ya habían sido requeridos desde las bases, “como el tatuado del pilote para control, el molde del cajillo, la construcción de molde para punta de pilotes, el corte del gancho de izaje, el resane del cajillo y el empleo de seguidores de acero”, detalla el informe.

También se incluyó la fabricación de siete mesas adicionales nuevas y su desperdicio para la producción de pilotes, cuando ya existían dos mesas propuestas originalmente en operación y de las que se consideró su adecuación en dicho insumo; recursos que se erogaron con cargo en el contrato plurianual de obra pública.

Otro daño que se detectó fue por 4 millones 083 mil 575 pesos por pagos en los que no se verificó el precio por el servicio de perforación ni la longitud de los pilotes.

Agencias.