Hacer aunque sea un poco de ejercicio físico puede tener un efecto impresionante en nuestra salud, según un estudio publicado el martes por el British Medical Journal. La actividad física reduce el riesgo de muerte de cualquier causa, incluso por cáncer o enfermedades cardiovasculares.

Un equipo de científicos encabezado por Bo Xi ha demostrado que los adultos que realizan una actividad física leve, por ejemplo, caminar o bailar de 10 a 59 minutos a la semana, tienen un riesgo de muerte un 18 % menor respecto a personas físicamente inactivas.

Cuanto más ejercicio se hace, mejor. Quienes aumentan su nivel de actividad física a por lo menos 150 minutos a la semana, reducen el riesgo de muerte en un 31 %, mientras que las personas que realizan 1.500 minutos de ejercicio a la semana obtienen un efecto considerablemente beneficioso para la salud.

“Descubrimos que la vinculación beneficiosa entre el tiempo de la actividad física y la mortalidad comienza desde una dosis baja. Hacer ejercicio de manera más activa podría conducir a beneficios adicionales para la salud”, concluye la investigación.

El estudio se basa en datos de las Encuestas Nacionales de Entrevistas de Salud de EU de 1997 a 2008, vinculadas con las muertes registradas por el Índice Nacional de Defunciones hasta el 31 de diciembre de 2011. En total, 88.140 personas de entre 40 y 85 años respondieron a las encuestas, proporcionando información sobre su salud y la cantidad de actividad física que realizaban durante la semana.

Sin embargo, los investigadores afirman que actualmente alrededor del 51 % de los adultos estadounidenses no cumplen con las recomendaciones de realizar actividad física.

Agencias.