Harry Styles es amado y admirado por miles (quizá millones) de personas en el mundo. Fans que harían todo por llamar su atención, incluso tatuarse su figura y llevarlo por siempre en la piel.

Sin embargo, hay muchas cosas que pueden salir mal. Desde el diseño o los colores hasta el resultado final.

Kelsy Carter, una joven cantante, fanática de Harry Styles, decidió tatuarse el rostro del cantante en su propia mejilla, supuestamente como regalo de cumpleaños para él, pero nada salió bien, porque ni siquiera se parece.

“Siento que soy una versión femenina de él. De hecho me mudé a Estados Unidos para actuar, y la música se convirtió en mi principal tema. El rock es mi pasión. Tengo muchas ganas de trabajar con él. Recuerden estas palabras: tendré una canción en su álbum”, dijo en una entrevista para I-D.

La publicación de Instagram obtuvo más de 48 mil ‘me gusta’ pero miles de comentarios negativos.

Agencias.