Todas las parroquias de la ciudad arrancaron ayer los festejos de la Semana Santa al conmemorar el Domingo de Ramos. En Santa Ana y la Catedral se realizaron procesiones con un nutrido grupo de creyentes.
En su homilía, el Obispo José Francisco González dijo que la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en un burrito es una prueba de su humillación y su humildad, pese a ser hijo de Dios, por lo que los cristianos también debemos imitar esa humildad.
Exhorto a vivir esta semana con fe y devoción.
Wilmer Delgado.






