A más de 10 años de haber sido restaurado el atrio y el templo de San Francisco, ubicados en el barrio del mimo nombre, no han recibido mantenimiento.

El abandono y la falta de interés de las autoridades, ya comenzó a pasarle la factura al recinto y mobiliario del lugar.

En las inmediaciones del convento religioso, se pueden observar diversos elementos en mal estado, desde lámparas rotas y postes de energía eléctrica en el suelo, lo que ocasiona  que este bello lugar se convierta en un sitio lúgubre e inseguro durante las noches.

El deterioro de este inmueble histórico también se aprecia en la descamación del revoco en su fachada, misma que no ha recibido mantenimiento a pesar de ser visitada no sólo por gran cantidad de feligreses, sino también por turistas nacionales y extranjeros.

De acuerdo con la tradición, este conjunto religioso fue construido en el mismo lugar donde se asentó el reducto prehispánico de Ah Kim Pech y en el sitio donde se ofreció la primera misa en tierra americana en el año de 1517, según constata una pequeña leyenda labrada en la columna conmemorativa levantada años posteriores a la entrada de la parroquia.

Redacción.