Aunque dijo que a nivel mundial están viviendo una época muy difícil para el catolicismo por las nuevas ideologías, creencias y avances tecnológicos, el Obispo de Campeche afirmó que en México todavía no hay una crisis, pues se mantiene arraigada la fe católica en los mexicanos.
Al término de su homilía dominical, Monseñor envió un mensaje de ánimo a los feligreses que se dieron cita en la misa de Catedral, donde dijo que de hoy por hoy están en una época en que la vivencia de la fe se puede mundanizar, poniendo de ejemplo las nueve mil iglesias católicas que cerrarán sus puertas en Canadá, por la poca asistencia de católicos.
“Estamos en una época muy difícil para nuestra fe. Cuando Dios no es importante, otras cosas llenan el corazón, pero al vivir fuera de Dios no es vida, más bien se mal vive”, precisó.
Sin embargo, destacó que en México todavía se vive la fe católica, aunque mencionó que hace falta que se den hechos de vida, testimonios que resalten el catolicismo y que sumen creyentes al rebaño de Cristo.
“De los creyentes depende que otros crean que Dios existe. Cuando no se quiere ser santos, la fe no se vuelve creíble. En México todavía seguimos teniendo fe, pero cuánto hace falta que esta fe se purifique en hechos de vida, de santidad”, aseveró.
“Que Dios nos ayude como pueblo mexicano, como pueblo campechano, a vivir la fe que Dios quiere, que nos purifiquemos”, finalizó.
Gilberto Ávila.

