Preocupación, decepción, engaño, muchos cuestionamientos y nulas acciones, dejó entre el empresariado de México el mensaje del presidente Andrés Manuel López Obrador, que pretendía ser un plan de reactivación económica frente a la pandemia del Covid-19 y resultó “irrelevante” para proteger al empleo, la economía y apoyar a las familias a enfrentar la peor crisis de los últimos 100 años.

Anoche, el mandatario federal anunció su plan ‘antirecesión’, cuyos tres elementos principales  son mayor inversión pública para beneficiar el desarrollo social, empleo pleno y austeridad republicana, e incluye puntos como la creación, en 9 meses, de 2 millones de empleos, inversión de 25 mil mdp en obras sociales en zonas marginadas, reducción de sueldos de altos funcionarios, reducción de gastos de publicidad y viáticos, otorgamiento de créditos y estímulos fiscales.

Pero los diversos dirigentes empresariales de la Coparmex, Concamin, Concanaco, Canacintra y AMDA esperaban que el Ejecutivo rectificara sobre la necesidad de apoyos gubernamentales, basados en diferimiento de plazos en pagos de los gravámenes, no condonación de impuestos, y que hubiera un redireccionamiento sobre lo realizado 16 meses.

Sin embargo, en el informe trimestral del jefe del Ejecutivo se observó un “vacío enorme” que acercará a México decrecimientos económicos estimados para 2020 de hasta 10% del PIB en promedio por el momento.

Las críticas del sector empresarial, de figuras políticas y de periodistas fue avasalladora. Pero la pregunta de los ciudadanos es ¿Serán suficientes estas medidas para proteger la economía familiar?

Redacción.