El Mercado ‘Pedro Sainz de Baranda’ presenta una nueva realidad para los campechanos y es que como se recordará durante el pasado lunes inspectores de la Copriscam, realizaron un recorrido por las inmediaciones del lugar para hacer el exhorto a los comerciantes, que no realizan actividades esenciales, a cerrar sus negocios; mientras que los que se dedican a la venta de alimento como carnes rojas y blancas así como las huacaleritas, deberán de seguir los protocolos de salud, como el uso de cubrebocas y gel antibacterial.

Esto provoco que cerca del 70 por ciento de los negocios estén cerrados dejando una imagen inédita, pues las instalaciones del mercado hoy lucen desiertas.

Hoy en día los pasillos pueden ser transitados sin mayor dificultad, comercios de ropa, zapatos, productos de Chetumal, electrónica, joyería, venta de bisutería, maquillaje y hasta los que venden solo productos esotéricos, pueden verse cerrados y sin mayor movimiento.

Caso contrario a la parte de ‘atrás’ donde se ubican los vendedores de frutas y verduras y donde la mayoría de los campechanos circulan, en esta sección las ‘huacaleritas’ cuentan con sus cubrebocas así como agua con cloro para estar desinfectando su área cada determinado tiempo.

Otra de las famosas áreas es la sección de peluquerías, las cuales han cerrado completamente sus puertas, pues la semana pasada todavía seguían laborando. A esta situación se suma el hecho de que únicamente hay cuatro entrada.

Eunice Cruz Molina.