Aunque el pasado lunes en su conferencia matutina, el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, anunció el cierre de las tiendas Elektra y Coppel a nivel nacional, como medida preventiva en plena Fase 3 del coronavirus, en la entidad estas tiendas departamentales permanecen abiertas al público alegando que los bancos de dichas empresas son los únicos que están brindando el servicio, cuando la realidad es otra.
Al hacer un recorrido por las sucursales de estas empresas se observó el ingreso de personas quienes acudían a realizar sus pagos pero no lo hacían en Banco Azteca o en Bancoppel, bancos de Elektra y Coppel, respectivamente, sino que las cajas de abono del giro departamental siguen funcionando, cuando empresas del mismo rubro como Suburbia o Liverpool han bajado sus cortinas y han implementado un mecanismo de cobro a distancia, incluso han brindado programas de apoyo a sus clientes, comoel de diferir sus pagos.
Y es que aunque uno acuda a realizar algún trámite en los bancos de estas empresas, o para ir a las cajas de abono, se tiene que pasar a fuerzas por los pasillos de los diversos artículos de la tienda departamental, entre electrodomésticos, telefonía, ropa y zapatos, donde si bien tienen colocadas cintas de seguridad para “delimitar” el acceso, los vendedores de piso continúan ofreciéndolos al público sin respetar la sana distancia.
Gilberto Ávila.

