Ante la ola de desempleo que ha traído consigo la pandemia del coronavirus, ciudadanos han tenido que recurrir al ambulantaje para poder sobrevivir y llevar el sustento hasta sus hogares.
Y es que la difícil situación económica ha propiciado que un sinnúmero de personas salgan a las calles a exponerse en medio de la contingencia sólo con tal de poder vender algo y así reunir el sustento diario para poder comer.
Tan sólo en un recorrido hecho por este rotativo se pudo observar en las periferias del mercado, Centro Histórico, así como las principales avenidas de la capital campechana la venta de cubrebocas, ropa, frutas, verduras, aguas frescas, muebles y pan por mencionar algunos productos.
Platicando con algunos vendedores ambulantes, externaron que han sido meses muy críticos, ya que se encontraban empleados en alguna empresa, comercios de comida, entre otros, con un sueldo que si bien era poco por lo menos teníanalgo seguro semanal o quincenal para salir adelante, pero que ahora a causa de la contingencia sanitaria han tenido que buscar la manera para poder comer.
Tal es el caso de María Xool, quien ha tenido instalar sus ventas de aguas naturales, señalando que es poco lo que llega a vender debido a que la gente casi no tiene recursos, aunado a que la gente ya no compra a los ambulantes por el temor de los contagios de Covid-19.
Y como doña María, un buen número de campechanos salen a diario atratar de ganarse unos centavos para poder llevar a su casa y tener algo en la mesa.
Los vendedores ambulantes alegan que mantienen las medidas de sanidad recomendadas, ya que usan cubrebocas, gel antibacterial y algunos tienen hasta cubetas de aguas en sus lugares de venta para lavarse las manos constantemente; pero alegan que la gente aún dudade consumir algo de ‘la calle’ por temor a contagiarse.
Gilberto Ávila.

