Con cuatro aspirantes de Morena y uno del PT a la gubernatura, los golpes bajos y patadas bajo la mesa en ambos partidos políticos están a la orden del día, resquebrajando la poca unidad que les quedaba.

Como se recordará, el pasado sábado fueron cuatro los morenistas que se registraron para contender en una encuesta por la candidatura al Gobierno del Campeche: Rocío Abreu Artiñano, Irasema Buenfil Díaz, Layda Sansores y Edén Simón Díaz.

Tan sólo entre los distintos bandos de Morena y los grupos de intereses que traen consigo exhiben su falta de unidad y su franco enfrentamiento, particularmente entre los equipos de Rocío y Layda, las dos con mayores posibilidades.

Pero si a ello se le suma el PT, y su abanderado, Renato Sales Heredia, las cosas se ponen peor, al grado que en este momento nadie puede dar como un hecho la alianza entre Morena y el PT a nivel estatal.

De hecho el propio Sales Heredia dejó entrever tejes manejes en Morena para bloquear su registro al proceso de encuestas, método que utilizará éste partido para definir a su candidato. En este sentido, tampoco es una certeza que Sales participe en ese proceso, lo cual terminaría por echar por tierra la endeble relación entre los dirigentes estatales de esos partidos, que quieren quedarse con todo y no ceder nada, dividiendo en definitiva los

votos afines al Presidente.

Eunice Cruz Molina.