El “poquito de paciencia” que el coordinador de programas federales de la 4T, Manuel Zavala Salazar, no fue suficiente para contener el enojo del personal sanitario de las clínicas y hospitales de todo el estado que vieron cómo por una decisión política del Gobierno Federal se priorizó al sector educativo en vez de la aplicación de vacunas contra el coronavirus al sector médico.

Tal como sucedió a lo largo de esta semana en las clínicas 1, 10 y 13 del IMSS, el personal sanitario de la clínica II del IMSS y del Centro de Salud de la SSA estatal en Ciudad del Carmen, realizaron ayer firmes protestas para exigir ser vacunados de inmediato, pues desde el inicio de la pandemia han arriesgado su vida y la de sus familias para brindar atención de los ciudadanos, pero ahora con las vacunas es justo que sean ellos los primeros en recibirla.

Las protestas, y sobre todo el amplio respaldo de la ciudadanía en general hacia los médicos, enfermeras y demás trabajadores del sector salud, surtieron efecto y doblegaron las manos al Gobierno de la 4T, que la tarde de ayer, en forma sorpresiva anunció el inicio de la vacunación al resto del personal sanitario.

A eso de las 16:00 horas, en la clínica del Issste, inició la aplicación de la vacuna a personal de salud que labora en segunda línea de combate a la Covid.

“Qué bueno que por fin nos vacunan porque estamos expuestos en todo momento, aunque no estemos en primera línea pero atendemos pacientes que no sabemos si están contagiados o no, podemos estar en un quirófano pero nadie garantiza que la persona que se está atendiendo no haya estado expuesta al virus”, señaló la enfermera Argelia Díaz, minutos antes de recibir su primera dosis.

Wilmer Delgado y Gilberto Ávila.